A screenshot of Cuphead
© Studio MDHR
Games

Cuphead es una hermosura maravillosamente difícil

Uno de los videojuegos visualmente más originales que hemos visto, Cuphead es también una de las experiencias más frustrantes que hemos tenido. Lo amamos igual.
Por Wookie Williams
3 minutos de lecturaPublished on
Un juego run and gun de plataforma en 2D no suena como algo precisamente original. Hemos tenido estos juegos desde las primeras consolas. Y muchos de ellos han sido especialmente difíciles de superar (te estamos viendo a ti, Mega Man, del 1 al X). Pero Cuphead tiene algo tan encantador que es difícil ponerlo en la misma lista que el resto de los títulos de su género.
Tal vez sean sus gráficos que emulan las carticaturas de Max Fleischer de los años 30, al grado que todo el juego parece como si estuvieras jugando una versión de Contra en la que Betty Boop te dio opio. Tal vez sea por su música, escrita para el juego, que te transporta a otra época. Tal vez sea que es un juego divertido como pocos.
Cuphead

Después de años en desarrollo, por fin salió

© Studio MDHR

Después de una racha ganadora en la mesa de dados, Cuphead, quien literalmente tiene una taza como cabeza, le apuesta su alma al diablo. Evidentemente, pierde y ahí empieza la aventura, teniendo que hacer el trabajo sucio de ese diablo malandro y recolectando los contratos de sus deudores.
Por jugarle al v words

Por jugarle al v words

© Studio MDHR

Cuphead, de los estudios MDHR Entertainment, es una experiencia. Los hermanos Chad y Jared Moldenhaur pasaron años desarollando el juego, gastando todo su dinero y pidiendo préstamo tras préstamos para terminarlo. Es una labor de amor que Cuphead exista. Todo fue hecho a mano, incluidas las animaciones y los fondos pintados en acuarela. Y ese cariño se nota a la hora de jugarlo. Pero dejarse engañar por lo lindo de los escenarios y lo gracioso de los personajes sería un error. El juego es brutal. Es tan frustrante como pasar un día en la Ciudad de México tratando de llegar a algún lugar en hora pico. Sí, todo a tu alrededor es hermoso, y es genial si pudieras tomarte un segundo para apreciarlo, pero todo es tan ruidoso, tan peligroso, tan difícil, que parece estar atrapado a las 6:30 PM en la Avenida Constituyentes.
De alguna forma, Cuphead es más difícil de dos

De alguna forma, Cuphead es más difícil de dos

© Studio MDHR

Para hacerlo más cruel, cada vez que mueres, el juego te muestra un mapa de cuánto te faltaba pera terminar el nivel, y cuando estás a nada de alcanzar la banderita, quieres gritar de coraje. También hay una fuente mágica que te dice exactamente cuántas veces has muerto (el conteo en la nuestra va en 470). Todo esto para burlarse un poco de ti, sobre todo porque cuando por fin logras superar un escenario o acabar con un jefe, te dice cuánto te tardaste. Casi todos los niveles te toman entre 2 y 3 minutos, pero en realidad fueron horas hasta que lograste vencerlos.
Cuphead Xbox Scorpio

Cuphead!

© Microsoft

Pero ese instante en el que aparecen en la pantalla las palabras "A Knockout", indicando que ganaste, es de las cosas más satisfactorias que hemos experimentado. Entender la dinámica y la mecánica de cada boss te toma unas cuantas partidas, pero perfeccionar tus ataques, tomar el ritmo, tener la suerte de que las cosas aleatorias caigan en tu favor y tener la suerte, paciencia y destreza para superar cada escenario toman más de un par de decenas de veces para triunfar.
Este juego podrías verlo como ves una caricatura clásica y sería hermoso y divertido. Pero cuando agarras el control, se vuelve un reto que te puede sacar de quicio, pero también uno que no puedes soltar.

Cuphead está ya a la venta para Xbox One y PC.