Tecnología
El futuro del fitness: cómo la IA está cambiando la forma de entrenar
La personalización en las aplicaciones de fitness se ha quedado corta, pero ahora una nueva generación de sistemas de entrenamiento realmente inteligentes podría cambiar por fin las reglas del juego.
Durante años, las apps de fitness y salud han prometido “entrenadores inteligentes” y “planes de entrenamiento personalizados”. Sin embargo, hasta ahora, la mayoría de los programas se han parecido más a las recomendaciones de una tienda online, con ejercicios que encajan de manera general con tu perfil demográfico y tu nivel de rendimiento.
No obstante, los rápidos avances en el reconocimiento de imagen en tiempo real, la IA generativa y el procesamiento del lenguaje natural están poniendo a nuestro alcance un entrenador con IA que de verdad merece ese nombre. Y no solo para gimnasios de alta tecnología como Lumin, sino también para quienes entrenan en casa o al aire libre. Peloton, por ejemplo, graba cómo entrenas y ofrece feedback en tiempo real. Google también ha anunciado asesoramiento personalizado en fitness y salud impulsado por IA para su gama Fitbit.
HYROX pro athlete Jake Dearden putting in the work on an indoor bike
© Baptiste Fauchille/Red Bull Content Pool
Los analistas de mercado creen que el sector del fitness con IA podría alcanzar cerca de 35.000 millones de dólares en 2030. Pero ¿hasta qué punto está cerca ese futuro? ¿Qué empresa está formando al súper entrenador? ¿Y cómo cambiará eso la forma en que entrenamos, sudamos y hacemos seguimiento de nuestros progresos? ¿Y qué debemos saber sobre este nuevo escenario?
Aprovechar el potencial de la IA para que el entrenamiento personalizado llegue a todos
Confidence Udegbue tiene el currículum perfecto para diseñar un entrenador con IA. El vicepresidente de Producto de la aplicación de fitness Freeletics estudió ingeniería eléctrica e informática y, en su tiempo libre, imparte clases de entrenamiento. Sus hombros anchos, bíceps musculosos y energía contagiosa son una señal inequívoca: sabe de lo que habla.
“En el gimnasio puedo ver inmediatamente cuándo alguien a quien entreno está cometiendo un error”, explica Udegbue. “Pero ese conocimiento es difícil de escalar". Freeletics intenta resolver ese problema con IA. La app utiliza desde 2019 un algoritmo predictivo para sugerir entrenamientos basados en datos demográficos y niveles de forma física autoevaluados. Esto significa que un hombre de 39 años que lleva dos años entrenando y está en el nivel 63 de la app no recibe las mismas indicaciones que un principiante de 25 años.
Freeletics emplea análisis de movimiento basados en IA, impulsados por modelos como los del framework MediaPipe de Google, que incluye BlazePose, el sucesor del anterior modelo PoseNet. Estos modelos proporcionan una base de datos esquelética capaz de reproducir todo tipo de ejercicios, cuyos movimientos son definidos posteriormente por los científicos deportivos de Freeletics. De este modo, el sistema puede evaluar si esa sentadilla que acabas de hacer ha bajado lo suficiente.
¿Puede un entrenador con IA dar feedback útil en tiempo real durante el entrenamiento?
En 2024, Freeletics introdujo la función Coach+, un chatbot impulsado por IA con el conocimiento de Freeletics y acceso a datos anónimos de más de 59 millones de experiencias de usuario. Los usuarios pueden hacer preguntas al entrenador virtual como: “¿Cómo puedo ganar masa muscular?” o “Me siento sin fuerzas, ¿cómo puedo motivarme?”.
Actualmente, Freeletics está probando una versión que permite a la app verte mientras entrenas. Desde abril, los usuarios pueden grabarse haciendo ejercicio con su teléfono móvil. "La IA cuenta las repeticiones y ofrece feedback directo”, afirma Udegbue. Esto resulta especialmente útil porque incluso los deportistas experimentados no siempre ejecutan correctamente ejercicios como las pistol squats o los burpees.
Democratizar la experiencia del entrenador personal
Durante mucho tiempo, el entrenador personal fue un privilegio reservado a actores de Hollywood, supermodelos y altos directivos: un profesional altamente cualificado, siempre disponible cuando se abría un hueco en la apretada agenda del cliente. Conoce las alergias, preferencias y puntos débiles de sus clientes. Sabe marcar el ritmo en cada momento. A veces exige más, a veces baja la intensidad. Es una mezcla de terapeuta, asistente personal y mejor amigo: disponible las 24 horas, se aceptan todas las tarjetas.
En el mundo del fútbol, al entrenador se le llama a menudo “míster”: una figura de autoridad y respeto que cuida de los jugadores dentro y fuera del campo. Un buen entrenador sabe detectar cuándo algo falla en un movimiento, cuándo la mente está en otra parte o cuándo falta energía. Cualquiera que haya tenido a alguien así en su vida sabe que un buen entrenador vale su peso en oro, y por eso existen entrenadores para todo —carrera profesional, relaciones, nutrición— y por eso la idea de un entrenador de fitness personalizado resulta tan atractiva.
La IA no tiene cuerpo ni talento. No sabe lo que se siente cuando el sudor corre por la piel, cuando tienes calambres en los músculos se o cuando la adrenalina recorre las venas. Pero sí reconoce patrones y hace predicciones que los humanos podemos utilizar cada vez con más frecuencia y, en el mejor de los casos, conocernos mejor a nosotros mismos en el proceso.
Cómo la IA nos permitirá “hablar con nuestro cuerpo”
Los espejos muestran cómo te ves. Pero el Magic AI Mirror promete que te gustará lo que verás si sigues los ejercicios y consejos que aparecen en la pantalla reflectante. Detrás de la superficie de cristal hay un entrenador con IA que guía tus entrenamientos en tiempo real.
Growl va aún más lejos en la detección del movimiento. Esta start-up ha desarrollado un saco de boxeo inteligente que capta cada gesto mediante cámaras 3D y tecnología Lidar (detección y medición por luz). La IA corrige tu postura o te anima cuando te falta energía.
Los dispositivos de seguimiento de Whoop combinan datos biométricos con IA generativa. Si te preguntas cuándo dormiste mejor, obtendrás una respuesta precisa: “El 14 de julio, porque la temporada de alergias había terminado y no bebiste alcohol”. Puedes conversar con tu propio cuerpo.
Freeletics también apuesta por la IA predictiva. “Pronto el sistema reconocerá que el usuario X lleva varios días con una frecuencia cardíaca en reposo elevada, así que no le sugeriré ejercicios de alta intensidad”, explica Udegbue.
La visión en la que trabajan todas las empresas es la de un entrenador multimodal: una IA capaz de integrar información —biometría, genética, vídeo, historial de entrenamiento— y transmitirla de forma intuitiva al usuario. Pero un entrenador perfecto es algo más que un algoritmo. Los investigadores están desarrollando sistemas de aprendizaje por refuerzo que fijan objetivos individuales exigentes pero alcanzables y se adaptan a medida que se progresa.
El poder del ser humano y la IA combinados
“No podremos cumplir la promesa de una personalización absoluta para el mercado masivo”, afirma Eskofier. Pero antes de perder la esperanza, conviene entender a qué se refiere cuando habla de personalización.
Su laboratorio apoya, entre otros, a Sebastian Steudtner, surfista de olas gigantes y plusmarquista mundial. Para ello, midieron su cuerpo en un escáner de resonancia magnética, realizaron evaluaciones psicológicas, calcularon curvas de fuerza e incluso equiparon su tabla de surf y su traje de neopreno con sensores.
El equipo de Eskofier creó el gemelo digital de Steudtner. Cuando el proyecto concluyó en mayo de 2025, su sistema de IA ya podía debatir con un entrenador real qué ángulo debía utilizar Steudtner para surfear una ola de 30 metros y si tendría la fuerza suficiente para hacerlo.
Lo único que la IA nunca cambiará en el entrenamiento físico
No equipment, no excuses – embrace the simplicity of pure movement
© Romina Amato/Red Bull Content Pool
“No podemos ofrecer ese servicio a millones de personas", señala Eskofier. “Pero estos sistemas pueden seguir aportando un valor real”. Cree que los entrenadores con IA son una buena base: “La IA puede encargarse del procesamiento de datos y de la personalización rutinaria, mientras que los entrenadores reales se centran en el acompañamiento”.
Los entrenadores con IA son cada vez más inteligentes, y precisamente por eso es importante saber qué pueden y qué no pueden hacer. Los conjuntos de datos limitados pueden generar sesgos si hay poca representación de mujeres o de personas de estatura inferior a la media.
“Por muy buena que llegue a ser la tecnología, hay algo que nunca cambiará”, concluye Udegbue. “Un entrenador solo puede ayudarte a mejorar si tú también quieres mejorar”. Todo está en tus manos.