Tecnología

Conoce a los cyborgs creados por el biohacking

© James Breeden
Por Jonathan Thompson
Fuimos al BDYHAX, el festival de biohacking en Texas, EU, para conocer el futuro de la humanidad. Y nuestras conversaciones con cyborgs de carne, hueso y metal son sorprendentes.
Tim Cannon (39 años) está aquí por una razón: inmortalidad. “Quiero ser 100 por cien artificial cuando acabe mi vida natural. La biología humana es una porquería y la debemos tirar a la basura lo antes posible. Una vez hayamos superado el estadio de carne y hueso las cosas empezarán a ser realmente interesantes”, dice este hombre de Pittsburgh.
Quizá sea un punto de vista extremo, pero no desentona en el BDYHAX, el festival anual de biohacking y avance humano que se celebra en Austin, Texas.
Biohacking significa intentar aumentar, optimizar o mejorar tu cuerpo a través de medios médicos o de otra índole. En un extremo podríamos hablar de la dieta y del ejercicio, y en el otro se trataría de insertar tecnología en el cuerpo.
A aquellos que han llevado esto hasta sus últimas consecuencias se les denomina ‘grinders’ y había un buen número de ellos en el BDYHAX. Muchos ya tienen implantado Identificadores de Radio Frecuencia (RFID por sus siglas en inglés) o chips de Tecnología Inalámbrica de Corto Alcance (NFC). Una participante tenía insertado un sistema operativo Linux en un muslo… y esto es solo la punta del iceberg.
Durante el fin de semana estos renegados genéticos se mezclan con otros biohackers de todo el mundo para compartir experiencias e ideas. Se pueden probar las últimas extremidades biónicas o cascos de manipulación sensorial. Mientras que otros compiten en batallas de meditación pública con sus ondas cerebrales proyectadas en una gran pantalla.
Muchos asistentes hacen cola para que les instalen microchips, generalmente en la cavidad carnosa entre el pulgar y el dedo índice. La mayoría están ansiosos por conversar sobre todo, desde el futuro del ser humano hasta sus limitaciones actuales.
Quiero ser 100 por cien artificial al final de mi vida natural.
Tim Cannon

Anastasia Synn – Experta en magia, Las Vegas, EU

¿Cómo definirías el biohacking?
Biohacking puede ser desde beber el tipo apropiado de café hasta tomar vitaminas. Lo que yo hago es grinding, instalar máquinas en mi cuerpo. Ya voy por 20 implantes: 11 microchips de diferentes frecuencias y nueve imanes. En mi brazo tengo el implante magnético más grande del mundo.
¿Cómo empezaste con el biohacking?
Vi en YouTube a una persona que tenía implantado en su mano un microchip para desbloquear su ordenador. Enseguida quise hacer lo mismo.
Un retrato de la biohacker Anastasia Synn.
Anastasia tiene en su brazo el mayor implante magnético del mundo
¿Todo esto ha cambiado tu vida?
Me dedico a la magia de manera profesional, por lo que hay un montón de trucos que ahora son más fáciles gracias a los implantes, cosas como abrir cajas fuertes y recibir información secreta.
Para mí no supone gran cosa insertar algo en tu cuerpo si así te ahorras seis meses de práctica. A mucha gente le da asco, me gustaría que se viera todo esto de una forma más equilibrada, entonces avanzaremos mucho más deprisa.
¿Cómo ves el futuro del biohacking?
Las posibilidades son ilimitadas. Pienso que estamos a solo unas décadas de la inmortalidad. Pronto tendremos la opción de vivir para siempre dentro de un ordenador.

Angel Giuffria – Actriz, Nueva Orleans, EU

¿Cómo empezaste con el biohacking?
Nací sin mi brazo izquierdo y llevo prótesis desde que tenía cuatro meses. El modelo actual que uso salió hace cuatro años, fui la segunda persona en Estados Unidos en conseguirlo. Empecé a mostrarlo en conferencias y así comenzó mi relación con los biohackers.
Un retrato de Ángel Giuffria, actriz y biohacker.
“Quiero un brazo que pueda hacer todo”
He hackeado mi cuerpo toda mi vida al usar prótesis, pero ahora estoy hackeando esas prótesis al añadirles más funcionalidades. Creo que desde fuera se ve a la comunidad de los hackers con un poco de miedo, pero se trata de gente encantadora que está trabajando para mejorar la humanidad.
Además de mi prótesis electrónica tengo un chip RFID en el brazo. Contiene la información de mi negocio así que en las conferencias la gente puede escanearlo con su móvil y tener todos mis datos.
Quiero que mi brazo pueda hacer más o menos cualquier cosa.
Angel Giuffria
¿Te consideras una cyborg?
Sí, sin duda, acepto totalmente el término. El biohacking me ha permitido controlar mi cuerpo, mi apariencia y cómo funciono. Así que, desde esa perspectiva, es algo que te da mucho poder.
¿Cuál es tu objetivo principal?
Quiero que mi brazo pueda hacer más o menos cualquier cosa. Espero lograrlo en el curso de mi vida, aunque sé que va a haber muchas dificultades por el camino.

Hylyx Hyx – Maquinista, California, EU

¿Cómo empezaste con el biohacking?
Estuve en una conferencia en San Francisco y quedé fascinado. Después de aquello me pusieron mi primer implante magnético, de eso hace ya cinco años. Ahora ya tengo siete: seis magnéticos y un chip RFID. Aquí en el BDYHAX me van a insertar otro chip.
Un retrato del biohacker Hylyx Hyx.
Hylyx tiene seis implantes magnéticos y un chip RFID
¿Qué es un grinder?
Hay muchos términos como biohacker y transhumanista, lo que hace que todo sea un poco confuso, pero grinder es una palabra muy específica. Se refiere a aquellos de nosotros que estamos dispuestos a experimentar con nuestro cuerpo. Este año voy a ir al Grindfest y mi meta es lograr que todo mi brazo se ilumine.
¿Cuáles son las posibilidades del biohacking?
Las posibilidades son casi infinitas, la gran limitación sigue siendo cómo hacer llegar la energía. ¿Cómo recargar las baterías una vez que se han implantado? ¿Podría hacerlo la glucosa de la sangre? Es un área de investigación muy interesante.
Los ciudadanos científicos son los que están yendo más allá en la investigación, modificando sus cuerpos para crear nuevas habilidades.
Trevor Goodman

Lepht Anonym – Hacker, Birmingham, Reino Unido

¿Cómo es la comunidad del biohacking?
Hay un gran espíritu de comunidad entre los biohackers y es algo que me encanta pues estamos progresando juntos. Somos una comunidad underground que hacemos las cosas por nosotros mismos aunque en la actualidad hay algunas limitaciones médicas, por ejemplo la cirugía o hacer algo en los ojos. Aunque al final el tiempo y el dinero podrá resolver cualquier situación.
Un retrato de la biohacker Lepht Anonym.
Lepht tiene implantes magnéticos en las yemas de los dedos
¿Cómo definirías el biohacking?
Es transhumanismo práctico, usar la tecnología DIY para mejorar la vida de la gente. Se trata de que la raza humana evolucione más allá de sus limitaciones físicas y mentales a través de la ciencia y la tecnología.
¿Tienes algún implante tecnológico?
Tengo siete implantes magnéticos en las yemas de los dedos. Esto me permite tener un sentido más: siento el tamaño, la forma y la intensidad de los campos eléctricos que me rodean. También tengo un par de microchips implantados, uno para reemplazar mi placa de seguridad en el trabajo y otro para desbloquear el móvil.

Gabriel Licina – Investigador científico, Jacksonville, EU

¿Por qué te has metido en el biohacking?
Trabajaba en el laboratorio de una universidad y me aburría. Quería hacer mis propios experimentos de biohacking. No era un científico loco, sino un científico decepcionado.
¿Qué beneficios has notado?
Ayudé a un amigo a hacer un virus para curar su intolerancia a la lactosa. Este es un gran ejemplo de cómo el biohacking puede mejorar la vida de los individuos.
Retrato del biohacker Gabriel Licina.
Gabriel Licina curó a un amigo de la intolerancia a la lactosa
¿Eres un cyborg?
Si tener un chip en el cuerpo te convierte en un cyborg, entonces mi gato es un cyborg. Tengo un par de chips RFID y cuatro implantes magnéticos. Incluso llegué a tener en mi brazo un puerto USB de 64 GB.

Tim Cannon – Ingeniero, Pittsburgh, EU

¿Qué es lo que te gusta del biohacking?
Te estás dando súper poderes, ya sea aumentar tu memoria o simplemente convertirte en una llave capaz de abrir una puerta. Se trata de entender un sistema y utilizarlo de una forma distinta a como se había pensado en un principio.
Un retrato del biohacker Tim Cannon.
Tim Cannon cree en los súper poderes
¿Qué es lo que te interesó de este movimiento?
Vi en internet cómo Lepht Anonym hacía unas cosas increíbles con sus implantes. Luego, después de ponerme un implante magnético en el dedo me puse a construir gadgets para interactuar con él. Ahora tengo cinco implantes: tres magnéticos y dos chips RFID.
¿Puedes describir lo que supone aumentar tu capacidad?
Cuando ganas un nuevo sentido esto tiene una gran influencia en ti. Se trata de un nuevo canal de información para procesar patrones en el mundo. Así aumenta la profundidad con la que percibes todo.

Trevor Goodman – Director de eventos, Austin, EU

¿Por qué te gusta el biohacking?
Soy el organizador del BDYHAX, así que no puedo ser muy imparcial. Se trata de la cuarta vez que hacemos este evento y no para de crecer.
Un retrato del biohacker Trevor Goodman.
Trevor Goodman es el organizador del BDYHAXX
Crecí con la literatura del cyberpunk por lo que siempre he estado muy interesado en la modificación del cuerpo. Los ciudadanos científicos son los que están yendo más allá en la investigación, modificando sus cuerpos para crear nuevas habilidades.
¿Te describirías a ti mismo como un cyborg?
Si tomamos el término de una manera muy específica tendría que decir que sí. Significa organismo cibernético: una pieza de biología que se ha combinado a sí misma con la tecnología. Así que sí, soy un cyborg.

Rich Lee – Ebanista, Utah, EU

¿Qué es lo que te atrajo del biohacking?
Crecí leyendo predicciones sobre el futuro. Cuando no vi coches voladores, modificaciones genéticas radicales o implantes cibernéticos, me di cuenta de que tendría que hacerlo yo mismo.
¿Te describirías a ti mismo como un cyborg?
Sí, sin duda. Tengo chips en mi cuerpo que interactúan con la tecnología, además de auriculares implantados en mi cráneo. Esto me ha hecho sentir menos indefenso. Ahora soy más proactivo a la hora de perseguir las cosas que quiero en la vida.
Un retrato del biohacker Rich Lee.
Rich Lee tiene implantados unos auriculares
¿Cuáles son las posibilidades y los límites del biohacking?
Quizá lo más apasionante sea la tecnología CRISPR de ingeniería genética: la capacidad de hackear la vida. Me gustaría ver un mundo en el que la gente pudiese cambiar sus genes o cualquier otra cosa de su cuerpo a voluntad. El panorama cambiaría bastante si tuviésemos una sociedad que fuese fluida desde el punto de vista biológico y que pudiese cambiar a voluntad.