Carl Sagan
© Carl Sagan
Tecnología

Carl Sagan nos dice cómo evitar la desinformación

Parece que la información tergiversada y las mentiras nunca habían sido tan prevalentes, sobre todo en internet. ¿Cómo podemos evitar ser víctimas de ellas? Sagan nos lo dice en su Kit del escéptico.
Por Humberto Cervera
5 minutos de lecturaPublished on
Vivimos en la era de la información y es justamente por esto que nunca la desinformación había sido tan prominente en nuestra vida diaria. Es más fácil compartir opiniones y creencias que datos duros y verdades, peor aún las redes sociales están diseñadas para alimentarnos de opiniones y datos que solo reafirmen lo que ya creemos.
La pseudociencia y las falsedades ahogan los datos y las realidades que intentan salir a la luz, es por esto que hoy más que nunca es importante equiparnos con herramientas cognitivas que nos ayuden a detectar la desinformación.
We're from the internet

We're from the internet

© Anonymous/Wikipedia

Esta realidad hace más relevante que nunca el clásico libro de Carl Sagan El mundo y sus demonios: la ciencia como una luz en la obscuridad. En este libro, Carl nos habla de cómo la ciencia y el método científico son la mejor herramienta que tenemos para luchar contra los peores vicios que tenemos como humanos, nuestros llamados "demonios".
Y es que estos demonios tienen la ventaja. Nacemos con ellos; para luchar y vencerlos debemos de equiparnos con las herramientas correctas, herramientas cognitivas y del pensamiento que fortalezcan nuestro sentido común y nuestra capacidad para detectar falsedades.
En el capítulo doce de su libro, Sagan comparte lo que él llama su “Kit de herramientas para el pensamiento escéptico”
“El pensamiento escéptico es simplemente el medio de construir, y comprender, un argumento razonado y –especialmente importante– reconocer un argumento falaz o fraudulento. La cuestión no es si nos gusta la conclusión que surge de una vía de razonamiento, sino si la conclusión se deriva de la premisa o punto de partida y si esta premisa es cierta.
Carl Sagan
Estas herramientas no son solo para científicos o académicos. Si nos decidimos a utilizarlos, nos podemos proteger de ser manipulados. Estas herramientas nos ayudaran a tomar decisiones más informadas y, en consecuencia, mejores decisiones de vida.
Estas son las nueve herramientas que Sagan comparte en este capítulo:
  1. Siempre que sea posible tiene que haber una confirmación independiente de los “hechos”.
  2. Alentar el debate sustancioso sobre la prueba por parte de defensores con conocimientos de todos los puntos de vista.
  3. Los argumentos de la autoridad tienen poco peso: las “autoridades” han cometido errores en el pasado. Los volverán a cometer en el futuro. Quizá una manera mejor de decirlo es que en la ciencia no hay autoridades; como máximo, hay expertos.
  4. Baraje más de una hipótesis. Si hay algo que se debe explicar, piense en todas las diferentes maneras en que podría explicarse. Luego piense en pruebas mediante las que podría refutar sistemáticamente cada una de las alternativas. Lo que sobrevive, la hipótesis que resiste la refutación en esta selección darwiniana entre “hipótesis de trabajo múltiples” tiene muchas más facilidades de ser la respuesta correcta que si usted simplemente se hubiera quedado con la primera idea que se le ocurrió
  5. Intente no comprometerse en exceso con una hipótesis porque es la suya. Se trata sólo de una estación en el camino de búsqueda del conocimiento. Pregúntese por qué le gusta la idea. Compárela con justicia con las alternativas. Vea si puede encontrar motivos para rechazarla. Si no, lo harán otros.
  6. Cuantifique. Si lo que explica, sea lo que sea, tiene alguna medida, alguna cantidad numérica relacionada, será mucho más capaz de discriminar entre hipótesis en competencia. Lo que es vago y cualitativo está abierto a muchas explicaciones. Desde luego, se pueden encontrar verdades en muchos asuntos cualitativos con los que no vemos obligados a enfrentarnos, pero encontrarlas es un desafío mucho mayor.
  7. Si hay una cadena de argumentación, deben funcionar todos los eslabones de la cadena (incluyendo la premisa), no sólo la mayoría.
  8. La navaja de Occam. Esta conveniente regla empírica nos induce, cuando nos enfrentamos a dos hipótesis que explican datos igualmente buenos, a elegir la más simple.
  9. Pregúntese siempre si la hipótesis, al menos en principio, puede ser falsificada. Las proposiciones que no pueden comprobarse ni demostrarse falsas, no valen mucho. Consideremos la gran idea de que nuestro universo y todo lo que contiene es sólo una partícula elemental — — un electrón, por ejemplo — — en un cosmos mucho más grande. Pero si nunca podemos adquirir información de fuera de nuestro universo, ¿no es imposible refutar la idea? Ha de ser capaz de comprobar las aseveraciones. Debe dar oportunidad a escépticos inveterados de seguir su razonamiento para duplicar sus experimentos y ver si se consigue el mismo resultado.
El kit del escéptico de Carl Sagan

El kit del escéptico de Carl Sagan

© Random House

Un “Kit del escéptico” completo no solo incluye las herramientas que nos van a ayudar a pensar mejor, Sagan recomienda que incluyamos en nuestro kit ejemplos de lo que no debemos de hacer.
Falacias lógicas y retoricas en las que caemos todos, mecanismos de defensa que estamos programados para tomar en el momento en que nos enfrentamos a información que nos incomoda. Así como aplicar los primeros nueve principios del kit requiere de cierto esfuerzo el evitar caer en estas falacias de la razón también requiere de primero reconocerlas y después evitarlas.
En el sitio Your Logical Fallacy Is podemos encontrar un poster con todas las veinte falacias que Sagan menciona en este capítulo de su libro, con ilustraciones y ejemplos. Especialmente útiles en discusiones en internet.
Carl cierra este capítulo de su libro con un último consejo, recordándonos que el Kit del escéptico, como cualquier otra herramienta, se puede usar tanto para construir como para destruir.
Como todas las herramientas, el equipo de detección de camelos puede usarse mal, aplicarse fuera de contexto o incluso emplearse rutinariamente como alternativa al pensamiento. Pero, si se aplica con juicio, puede marcar toda la diferencia del mundo, y nos ayuda a evaluar nuestros propios argumentos antes de presentarlos a otros
Carl Sagan
Publicado en 1995, este libro nos da todas las herramientas necesarias para defendernos de las burbujas de información, la propaganda y la manipulación de la información. Fenómenos trágicamente comunes en el mundo dominado por algoritmos en el que operamos.
Y un último consejo por parte de nosotros para cuando te vayas a pelear con extraños en internet: no lo hagas. No alimentes al troll.