El productor Ash Koosha, nacido en Teerán y afincado en Londres, ha utilizado la IA para crear un colaborador musical no humano que ha llamado Yona.
© Ash Koosha
Music

¿Será más fácil ser músico gracias a la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial puede ser un mero atajo para músicos o, mejor, una forma de democratizar la creación musical en un momento en el que aprender un instrumento está al alcance de muy pocos.
Por April Clare Welsh
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En su single We Appreciate Power, Grimes habla de la llegada de la inteligencia artificial (IA). “Pledge allegiance to the world's most powerful computer / Simulation: it's the future” canta la estrella pop canadiense con no pocas dosis de ironía.
El reinado de la IA, hoy por hoy, sigue siendo cosa de ciencia ficción, pero desde los recordatorios en tu correo de Gmail hasta las playlists de Spotify hechas a tu medida, emplean tecnología de inteligencia artificial, aunque a menudo ni nos demos cuenta de ello. Incluso en el mundo de la música, la IA se utiliza cada vez más para componer.
Grimes, la artista pop canadiense, durante una actuación en The Mayan Theatre, en Los Ángeles, en 2015.

La cantante Grimes actúa en Los Ángeles en 2015

© Koury Angelo/Red Bull Sound Select/Content Pool

En París en 2016 científicos del laboratorio de investigación de Sony CSL presentaron la primera canción pop escrita por un sistema de inteligencia artificial. Daddy’s Car, un track con un estilo que recuerda a los Beatles, fue compuesto por un sistema de IA llamado Flow Machines que antes de hacer su tema primero analizó una base de datos de canciones. Al año siguiente la YouTuber estadounidense Taryn Southern fue un poco más allá al sacar el primer álbum de una artista compuesto y producido por IA y titulado I AM AI.
Southern utilizó cuatro programas de IA para coescribir y coproducir todo el álbum: Amper Music, Watson Beat de IBM, Magenta de Google y AIVA. La tecnología de Amper permite a cualquier persona crear música generada por ordenador. Southern produjo la balada pop Break Free utilizando Amper, después de que ella misma escribiese la letra.
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A medida que la música basada en la IA se vaya desarrollando, ¿qué impacto tendrá esto en la creatividad humana?
April Clare Welsh
Investigadores del MIT han desarrollado un sistema de IA llamado PixelPlayer que identifica y aísla los sonidos de los instrumentos de los vídeos al utilizar una red neuronal llamada MUSIC (Multimodal Sources of Instrument Combinations). El sistema de aprendizaje profundo se entrenó con más de 60 horas de vídeo y no requiere ningún control humano. Los programas como PixelPlayer podrán ayudar a reducir las horas que se pasan en YouTube. Así que, ¿gracias a la IA será más fácil que cualquiera sea músico? A medida que la música basada en la IA se vaya desarrollando, ¿qué impacto tendrá esto en la creatividad humana?
La música generada por ordenador no es nada nuevo, existe desde que hay ordenadores. En 1951 Alan Turing fabricó una máquina llamada Ferranti Mark 1 que era capaz de generar tres melodías. El resultado fue esta fantasmagórica versión del himno británico. En 1982 el Commodore 64 empezó a hacer posible componer en casa. Un fenómeno omnipresente en la actualidad.
La noción de música algorítmica (usar reglas o procesos para componer) es una técnica incluso más vieja. Bach escribió más de 300 tipos de himnos polifónicos llamados chorale cantata que siguen unas reglas estrictas con una sola melodía acompañada de tres harmonías. En 2016 los científicos de Sony CSL crearon DeepBach utilizando el aprendizaje profundo (una derivación del aprendizaje automático que usa una estructura de capas de algoritmos llamada red neuronal artificial -ANN por sus siglas en inglés-). Estos algoritmos, basados en el cerebro humano, están diseñados para reconocer patrones.
Holly Herndon actúa en el Akihiko Taniguchi durante el the Red Bull Music Academy en Tokio.

Holly Herndon en directo en Tokio

© Yusaku Aoki/Red Bull Content Pool

“La gran diferencia entre la IA y la música generativa simple o música algorítmica es que el compositor tenía que entender o elegir un conjunto de reglas. Si querías escribir una fuga, primero el compositor tenía que entender las reglas de una fuga… Con la IA basta que elijas un tipo de fuga y la IA será capaz de determinar las reglas”, dice la productora experimental Holly Herndon.
A principios de año Herndon sacó PROTO, su tercer álbum de estudio. Para ello colaboró con Jules LaPlace, un experto en IA, además de utilizar la ayuda de otros humanos como Jlin. Para el single Godmother al programa Spawn se le introdujeron muchos sonidos de Jlin para que los transformara en la voz de Herndon. El resto de álbum, generado por IA, emplea una base de datos de voces de varios artistas entre los que se encuentra Colin Self.
Ash Koosha, el productor de Teherán afincado en Londres, ha empleado la IA para crear un colaborador musical no humano llamado Yona, que mezcla el software de IA con imágenes generadas por ordenador. Este producto lo realizó en colaboración con Isabella Winthrop, una creadora digital, y fue presentado en el álbum llamado C de 2018. “Intentaba replicar algunos procesos por lo que pasa un creador humano. Luego mirar el resultado desde fuera para decir que este proceso tiene un nombre, cuenta con una intuición artificial y en algún momento se convertirá en una nueva raza de artista y ser”, explica Koosha.
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Ahora podemos automatizar, ahorrar tiempo, y por tanto tener un mayor control creativo.
Ash Koosha
Koosha piensa que la IA puede agilizar el proceso de creación musical: “Lo que me interesa de la IA es que nos permite aumentar el proceso creativo. Invertimos demasiado tiempo en la parte del trabajo más laboriosa. Ahora lo podemos automatizar y ahorrar tiempo, para así tener mayor control creativo”.
El productor Ash Koosha, nacido en Teerán y afincado en Londres, ha utilizado la IA para crear un colaborador musical no humano que ha llamado Yona.

Yona, la creación a Ash Koosha

© Ash Koosha

“Hace años empecé a utilizar métodos automáticos en la producción musical lo que me llevó a hacerme algunas preguntas: ‘Como creadores, ¿en qué hemos empleado nuestro tiempo y en qué lo vamos a utilizar en el futuro? Como humano, ¿voy a estar en el futuro eligiendo algoritmos creativos?’”. Koosha dice que la IA ayuda en el sentido de que presenta ideas o melodías que luego el artista las puede usar en sus decisiones y elecciones.
El single Daddy’s Car de 2016 lo compuso un sistema de IA llamado Flow Machines. Sus creadores aseguran que este programa ayuda a los artistas en el proceso creativo. La melodía y la armonía fue compuesta por el sistema de IA que se alimentaba de una base de datos con canciones. Luego un músico humano, el compositor francés Benoît Carré (alias Skygge), que ha escrito canciones para Francoise Hardy y otras estrellas, se encargó de producir, mezclar y escribir la letra para el track.
El compositor francés Benoît Carré sacó Hellow World en 2018, el primer álbum con varios géneros y varios artistas compuesto con IA.

Benoît Carré, alias Skygge

© Jean-François Robert

En 2018 Carré sacó Hello World, el primer álbum con varios géneros y varios artistas compuesto con el sistema Flow Machines de IA. En el álbum participaron diferentes artistas como el canadiense Kiesza. “Durante cada paso del proceso creativo, a la máquina se le dan las notas y los acordes para varias piezas de música… El material sirve como fuente de inspiración. Eso es lo que es más interesante para nosotros, porque queríamos hacer una gran canción, pero sobre todo una canción que no habríamos sido capaces de hacer nosotros solos”, dice Carré.
“En general la IA acelera el proceso de creación. Por ejemplo, la herramienta que estoy desarrollando crea armonizaciones. Imagina que un joven artista quiere tener una sección de cuerda en su track pero no sabe cómo hacerlo para una orquesta. El sistema es capaz de hacerle eso. Sirve para aumentar la capacidad de creación”, añade Carré.
La IA está ayudando a desarrollar la relación entre el ser humano y la máquina. “Veíamos a Spawn como intérprete, no es una compositora”, dice Herndon. Para esta artista lo más interesante a la hora de trabajar con la inteligencia artificial es aprender algo sobre su propia inteligencia, sobre la mente humana. “Intentar obtener algún tipo de información. No solo se trata de automatizar el proceso creativo. Para mí eso crea un callejón sin salida en el apartado estético donde no hay progreso auténtico. Quizá estoy demasiado orientada hacia el progreso”, comenta Herndon.
“Creo que a veces la IA puede ayudar a los músicos con ideas y nuevas formas de pensar”, dice Josep Kamaru, el artista afincado en Nairobi también conocido como KMRU. Hace poco Kamaru participó en el proyecto GAMMA_LAB AI del GAMMA Festival en San Petersburgo. Allí se dio la oportunidad a los artistas de experimentar con varios modelos de aprendizaje automático, incluido el Sample RNN. Esta improvisación de jazz de IA se hizo con Sample RNN a partir del catálogo de John Coltrane.
Los participantes en el GAMMA_LAB estudiaron tres géneros musicales (barroco, jazz y techno) y compararon las tradiciones, entre otros fenómenos, para construir nuevas obras o reconstruir algunas viejas utilizando la tecnología del aprendizaje automático. “La idea era no imitar ni plagiar el arte de artistas del pasado, sino pasar ese material por la cadena neuronal para llegar a un nuevo entendimiento y establecer una nueva conexión en un nivel más metafórico y abstracto”, explica Kamaru. Los artistas luego incorporaron al proyecto sus propias ideas y realizaron una actuación improvisada en julio.
Proyectos como GAMMA, PROTO, C, Hello World e I AM AI pueden demostrar el potencial del aprendizaje automático como herramienta o fuente de inspiración. Ayudan a los músicos a generar ideas que van más allá de los límites humanos. Además se ahorra tiempo al simplificar el flujo de trabajo. Ahora cualquier músico aficionado puede generar tracks utilizando internet. Amper Score, la herramienta de composición de IA que ofrece Amper Music, “permite hacer música a la carta en segundos y ahorrar mucho en el tiempo que se emplea buscando material musical”, según se puede leer en la web de la compañía.
Un asunto vital es cómo influirá la IA en el poder de las grandes compañías. Las innovaciones tecnológicas hacen que cada vez sea más fácil para los artistas el crear música, pero grandes sellos como Warner Music, además de los servicios de streaming y las compañías tecnológicas están invirtiendo cada vez más dinero en IA capaz de generar música para las masas. ¿Qué influencia tendrá todo esto en la creatividad?
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A menudo uno de los problemas con la IA es que la gente piensa que los artistas solo están apretando botones y no es así.
Benoît Carré
Amper Music ofrece un “servicio rápido, de calidad, libre de derechos de autor y con control creativo”. Pero, ¿quién es el dueño de las canciones de Taryn Southern hechas con Amper? ¿Amper o Southern? El asunto de la propiedad intelectual es un área gris en la que no hay muchos precedentes legales.
Carré dice que el siguiente paso en lo que se refiere a la música generada por IA será profundizar en las tecnologías de aprendizaje profundo. En el aspecto personal espera desarrollar un espectáculo en directo basado en sus inventos con la IA. “Quiero demostrar que hay un artista detrás del proyecto. A menudo uno de los problemas con la IA es que la gente piensa que los artistas solo están apretando botones y no es así”.
En última instancia, la inteligencia artificial en estos momentos no tiene el mismo contexto que la inteligencia humana. “Creo que la música se está convirtiendo en una especie de videojuego. Tiene un aspecto de comunidad que es como empezó… Creo que la IA ayudará a la gente a tener un papel más activo, pero todavía los compositores podrán seguir yendo más allá. En estos momentos la IA solo es capaz de hacer lo que ya ha sucedido antes”, concluye Carré.