Ya pasaron dos semanas del estreno de Cars así es que esto no es un spoiler… no hay pretexto para que un apasionado ya sea de las carreras, de la saga Cars o de las películas de Pixar, no haya visto ya la tercera entrega de esta serie donde vemos a un Rayo McQueen al que la edad le ha llegado encima.
Claro, sigue siendo el mismo petulante corredor ganador, pero ahora lo vemos amenazado fuertemente por otro petulante auto, Jackson Storm, quien es el primero de una generación de coches de carreras que son entrenados con la más alta tecnología, con simuladores que les hacen dar giros perfectos. Ante esto, el Rayo sufre la peor de sus temporadas y es forzado a dar el máximo de sí, pero solo para ver cómo es superado por Jackson y esta nueva generación de competidores, no sin antes vivir un fuerte impacto como el que tuvo su mentor, Hudson Hornet.
¿Te interesa saber cómo está el ambiente en la actual F1 tras lo sucedido en Azerbaiyán? Mira esta nota:
Sus patrocinadores de toda la vida, esos viejos locos autos oxidados, le apoyan al máximo y hacen a McQueen salir de una depresión en la que cae tan grande, que ni la propia Sally le puede sacar. Desde ahí comienza una serie de acciones que nos harán darnos cuenta que la vida no es detenerse al primer obstáculo que nos aparece, ni dejarnos caer en los mismos estereotipos de siempre.
Rayo McQueen sigue teniendo ese rol estelar que tuvo en la primera película, aunque, como parte de los mensajes que aparecen, ese rol estelar recaerá fuertemente en su entrenadora, en ese deseo por regresar a la cumbre, en sus ganas de derrotar a esos nuevos rivales de nueva generación. Cruz Ramírez, el nombre de su entrenadora, es la imagen de aquella persona que le dicen que no puede cumplir lo que quiere porque no cumple con los estándares, pero es el propio Rayo quien, con todo el dolor por verse derrotado, le da esa posibilidad a Cruz de cumplir sus sueños, y sobre todo, de dejar en claro que no existen barreras para conseguirlo.
Hay que agradecerle a Pixar por parte de los apasionados racing y los de la saga, que esos primeros minutos de la película, hayan sido así, totalmente racing, con gráficas sorprendentes y animaciones que llenan el ojo y sobre todo, el oído con el buen sonido de los motores que ponen los pelos de punta, aunque también hay que decir que este soundtrack es el peor de las 3 entregas de Cars. Extrañamos algo del soundtrack de la primera entrega, aunque sea Sheryl Crow. Lo mejorcito, Ride, de ZZ Ward.
También los racing agradecerán totalmente los detalles que tienen al rendir homenaje a héroes, autos, lugares y pistas que son parte de la historia vital de NASCAR. Otro gran momento es el homenaje que le hacen a Paul Newman, gran actor y sobre todo, un tremendo fanáticos de las carreras de autos. Hay que recordar que el desaparecido actor puso la voz en la primera parte de Cars, de Hudson Hornet.
El big fail más grande de la película es que, teniendo un mexicano corriendo en NASCAR que puso su voz para uno de los autos de nueva generación, apenas y aparece un par de segundos en la película. ¿O alguien se percató de que Daniel Suárez le puso voz a su personaje en la película, llamado Daniel Swervez?
En conclusión, Cars 3 cumple con las expectativas de los apasionados a las competencias, pero sobre todo y lo más importante, es que los más pequeños podrán comprender y poner en acción los valores que se ven en la película. Inclusión, coraje, determinación… un trabajo respetable de Pixar.
Checa el soundtrack completo de de Cars 3aquí.


