Ready Player One
© Warner Bros. Pictures
Film

Ready Player One es más que una catarata de referencias pop para nerds

La nueva película de Steven Spielberg tiene más tributos y guiños de los que caben en el Cubil Felino, pero también es una cinta con corazón.
Por Wookie Williams
5 minutos de lecturaPublished on
Este texto contiene algunos spoilers tanto del libro como de la película Ready Player One. Si no la has visto o leído, no creemos que te arruine la experiencia leer este texto, pero procede con precaución.
Ok. Saquemos dos cosas del camino.
Primero: el libro y le película NO son iguales. A pesar de que Ernest Cline, autor de la novela, estuvo involucrado con el guión de la cinta, hay varias cosas que cambian en la adaptación. Algunas tristemente se pierden, como la dificultad de los retos, que en el libro consisten en primero encontrar la llave, después encontrar la puerta que esa llave abre, y finalmente resolver el acertijo, o la forma en que los personajes tenían que entrar a una película y decir los diálogos íntegros para superar el reto. Tampoco existe en la película la profundidad de la compañía malévola, que en el libro tiene un motivo más interesante que simplemente ser "los malos", e incluso la cinta hace que H pierda un elemento importante para su personaje al omitir su sexualidad.
Pero la película gana un par de cosas que en el libro se sienten, digamos, a fuerzas. La relación de Parzival y Atr3mis en el libro es más la de un exnovio acosador que la de un galante caballero en blanca armadura, y de repente se pone hasta incómodo. La película borra eso y los pone en un romance que sí, también se siente bastante a fuerzas, pero bueno, es una fantasía, un cuento de hadas al final, así que si van a vivir en un futuro distópico, al menos que tengan algo bonito.
También hay mucho más tempo en el libro de hablar de referencias, y la película sustituye eso por acción frenética en casi todo momento. Puntos extra por esa mega referencia a Stephen King que no está en la novela.
Ready Player One

Ready Player One

© Warner Bros. Pictures

Así que, habrá gente que piense que el libro es mejor que la película, habrá gente que piense que ni el libro ni la película son buenas, habrá quienes piensen que ambos son maravillosos, y habrá quienes no estén de acuerdo con nada porque así es el internet, pero si ustedes prefirieron el libro, vuelvan a él, cada página está ahí, y ni Spielberg ni nadie las ha tocado. Si les gustó la película, bien por ustedes.
Segundo: Tendrías que ver la película unas, digamos, 14 veces para encontrar todas las referencias pop que hay, así que tampoco vamos a intentarlo aquí. Por lo menos hasta que no salga el Blu-Ray y podamos poner cuadro por cuadro, es un ejercicio inútil. Sí, vimos a los Battle Toads, el cinturón de los Thunder Cats, el poster de Rush, el de Joust, los Master Chiefs, el Lancer, el Delorean, el T-Rex, Mechagodzilla, las tortugas ninja (eran las nuevas, ugh), la playera de Joy Division, a Jason Vorhees, a Chucky, el pin de Simon Says, Galaga, Bill y Ted... entienden el punto. Es una película para ver y emocionarte con cada una de las referencias que entiendes, al grado de que podrías jugar Lotería. Es MUY divertido tratar de atrapar todas las referencias escondidas, cosa que en el libro es un poco más difícil, porque todas están en las páginas. Si vas a ver la película nada más para ver cuántas cosas encuentras, te la vas a pasar increíble.
Ready Player One

Ready Player One

© Florian De Gesincourt

Pero la película es más que eso. Sí, puedes disfrutarla si no sabes qué son mas que el 10% de las cosas que aparecen en pantalla, y la acción y el ritmo te van a tener muy entretenido incluso si no logras darte cuenta de que Harley Queen acaba de aparecer. Pero la película está atiborrada de guiños por una razón. Está hecha para que te emociones por las cosas que sabes, y que has pasado una vida sabiendo. Sí necesitas un grado de cultura pop que solamente años de ser un nerd te puede dar para disfrutarla como está creada para ser disfrutada.
Puedes leer el libro y googlear cada frase y cada nombre que aparece, pero solamente si creciste tratando de terminar Street Fighter II en perfecto para ver si era cierto que al final sale Sheng Long, o si sabes en cuantos parsecs terminó Han Solo el Kessel Run, vas a encontrar en la película su verdadero significado. No importa quién seas, no importa de dónde vengas, no importa si tu avatar se parece a ti o si es alguien completamente diferentes, puedes hacer una diferencia en este mundo. Y aveces, ser nerd, de esos nerds que en la primaria otros niños bulleaban, nerd de esos o esas que tenía solamente otros amigos o amigas nerds porque nadie más se quería juntar con ellos, de esos nerds que todavía son medianamente disfuncionales en situaciones sociales, ser nerd es parte importante de esa diferencia.
Al final, la película revierte un poco a la idea de que estar sumergido en un mundo virtual o alejados de la realidad no es la mejor idea, y que no hay nada que se le compare al mundo real y sus sabores, sus vivencias, sus interacciones, pero a veces la única forma de salvar ese mundo es ser ese nerd.