La Red Bull Romaniacs de 2015 tuvo el final más reñido de la historia de la carrera con Graham Jarvis y Jonny Walker luchando a brazo partido por el puesto más alto del podio. Al final, Walker terminó cruzando la línea de meta menos de dos minutos por delante que Jarvis.
La victoria subraya las credenciales de Walker como el piloto dominador del deporte después de haber ganado en la Hell’s Gate y The Tough One y de terminar en lo más alto de la Red Bull Hare Scramble, aunque fuera en circunstancias únicas y especiales. En plena línea de meta hablamos con Jonny para que nos contara sus impresiones...
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Highlights from Red Bull Romaniacs
Watch the best enduro action from the closest Romaniacs in history as Walker wins from Graham Jarvis
Enhorabuena, Jonny. ¿Cómo te sientes después de convertirte en bicampeón de la Red Bull Romaniacs?
Sinceramente, aún no lo he asimilado. Decían que es más difícil defender el título que ganar por primera vez y ahora sé a lo que se refieren. Probablemente haya sido la carrera más dura que he hecho en Romaniacs, ya que ha estado muy reñida durante toda la semana: todos íbamos rápidos, así que ganar es muy especial. Es una sensación mejor que la de mi victoria del año pasado.
¿Qué importancia tenía ganar el prólogo?
El prólogo fue genial. Este año han cambiado las reglas y los tres primeros clasificados empezaban primero, segundo y tercero el día uno de competición. Fue una buena idea y eso me hizo hacer una carrera mejor. Me las arreglé para conseguir el holeshot y estar siempre en una buena posición de inmediato. A partir de entonces he intentado controlar las cosas y asegurarme así la victoria.
Con tres ganadores en los cuatro días de carrera, la competición ha estado tremendamente igualada. ¿Os ha sorprendido eso?
Sin duda esta ha sido una victoria mucho más difícil que la del año pasado. Durante toda la semana el ritmo de cabeza de carrera ha sido muy rápido, pero en parte me lo esperaba. Nadie fue capaz de escaparse.
A veces, parecía que fuera una carrera de fondo de cinco o seis horas, salvo por algunos terrenos desesperadamente difíciles. Es bueno porque te hace dar siempre el máximo y sacar lo mejor de ti todos los días. La carrera ha sido dura y rápida, pero muy divertida.
¿Y qué pasa con esos últimos alocados 50 metros del último día? Eso no estaba en el plan...
Sí, las cosas se alocaron un poco al final. Sabía que los organizadores se habían guardado algo, así que intenté salvar las distancias con Graham Jarvis antes de llegar a la línea de meta.
Cuando llegué allí, eso era un caos. Alguien me gritó sugiriéndome que me bajara de la moto y caminara junto a ella en el último obstáculo y fue lo que hice. A posteriori, hubiera sido mejor hacerlo encima de la moto pero en caliente, decidí hacer caso a los gritos. Sabía que tenía tiempo de distancia, pero esos segundos se me hicieron eternos. Me puse un poco nervioso.
Una carrera como la Romaniacs exige un esfuerzo a todo el equipo completo. ¿Qué importancia tuvo tener a tu equipo apoyándote?
En una carrera como Romaniacs no puedes competir solo. Se necesita el apoyo y la ayuda de todo el equipo para conseguir hacer el trabajo entero. Los chicos se portaron estupendamente, fueron increíbles.
Trabajaron muchísimas horas en toda la semana para asegurar que todo estaba bien preparado. Por desgracia, mi mecánico habitual Seb no pudo venir en el último minuto pero la preparación previa a la carrera con él valió la pena, así que esta victoria también es para él.
Sigues invicto en 2015. ¿Crees que puedes mantener esta racha ganadora?
No creo, hay muchas carreras antes de que termine el año. Tenemos el Red Bull Megawatt en septiembre y el Red Bull Sea to Sky poco después (que no gané el año pasado).
La siguiente parada para los pilotos del hard enduro es el Red Bull 111 Megawatt de Polonia.
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