Todos tenemos malos hábitos, tanto en la vida como en el mountain bike. De hecho, cuando te inicias en este deporte, lo normal es que la mayoría de tus hábitos sean malos. Con el tiempo, sin embargo, aprendes las normas y técnicas correctas que poco a poco van alejando esas malas prácticas. ¡La experiencia es un grado!
Aquí van algunos de los malos hábitos más habituales y las respectivas maneras de poner fin a ellos lo antes posible.
1. Estar en medio del sendero
Una de las normas más sagradas de los senderos es que si paras por un problema mecánico, para hablar o para tomar un té con galletas, debes salir del medio lo antes posible. Esto puede no parecer evidente cuando empiezas, pero se convierte en obvio rápidamente.
Parar en medio de un sendero no solamente te pone en riesgo a ti, sino también a los demás. Es más que probable que si te quedas parado tengas que esquivar en cualquier momento a una bici que viene a saber cuántos kilómetros por hora, con lo que ello puede significar...
Solución: Cuando tengas que parar, asegúrate de hacerlo en un borde del sendero. ¡Así de simple!
2. Olvidar el mantenimiento de la bici
Normalmente, la palabra 'olvidar' significa 'no acordarse' de hacer algo. Pero lo que significa realmente 'olvidar' en este contexto es 'decidir no hacer alguna tarea porque te molesta y te llevará tiempo, dinero, esfuerzo o las tres a la vez'.
Solución: Empieza poquito a poco, cogiendo el hábito de hinchar las ruedas, revisar tu cadena y limpiar la bici después de cada sesión. A partir de ahí, sigue a tu manera. Quizá podrías asistir a alguna clase de mantenimiento de tu bici e incluso convertirlo en tu hobby.
3. 'Sentarte' en las subidas
Haz como Henrique Avancini y trabaja esas piernas en las subidas
© Hudson Malta / Red Bull Content Pool
Este infierno -perdón, colina- parece que dura una eternidad. Y todavía queda la mitad hasta la cima. Te queman las piernas. No hay nadie mirando. Te sientas y pedaleas hasta llegar arriba. Conseguido. El único problema es que si haces eso nunca vas a mejorar de verdad en las subidas. Si de verdad quieres hacerte toda la colina algún día, deberías llegar un poquito más lejos cada día.
Solución: Rétate en las escaladas. Ponte pequeños objetivos en las subidas que te lleven cada día unos metros más allá antes de sentarte. Verás que tu aguante y tus habilidades de escalador crecerán con rapidez.
4. No saludar
Una de las cosas más bonitas del mountain bike es que la gente parece ser más agradable cuando practica algún deporte outdoor. Por ese motivo, cuando te cruces con algún ciclista es probable que te diga hola, salude con las manos o moviendo la cabeza. Algunas personas, sin embargo -y sé que suena a locura- ignoran esas señales y simplemente siguen pedaleando. ¿Dónde están sus modales?
Solución: ¡Simplemente di 'hola'! O saluda moviendo la cabeza si eres un tipo más silencioso o vas más a tu bola...
5. Derrapar en exceso
Ya hemos hablado de lo rápidamente que se cogen malos hábitos al empezar a montar en bici y, sin duda, derrapar es uno de ellos. Cuando eres niño es lo mejor del mundo. Cuando eres adulto... bueno, también es muy divertido. No obstante, también es una técnica que daña especialmente los senderos que alguien ha construido cuidadosamente y con mucho esfuerzo. Así que no te excedas en su uso. Derrapar puede ser una buena técnica, pero derrapar demasiado no es buena señal.
Solución: Si tienes problemas para controlarlo, céntrate en encontrar el punto justo de equilibrio entre el freno trasero y el delantero al girar en lugar de forzar el trasero. En cada curva será distinto, pero cuanto más te esfuerces, mejor lo harás. Desacelerar antes del giro también puede ayudar. Lo que nos lleva a...
6. Arrastrarse en las curvas
No hablamos de bajarse de la bici y arrastrarse como tal. Si estás haciendo eso, igual deberías acudir a un especialista. Lo que aquí queremos decir es que mucha gente tiene la manía de frenar demasiado en los giros. De esta manera aumentan las posibilidades de sufrir una caída.
Solución: Frena de camino a la curva, cogiendo una velocidad segura y cómoda que te permita fluir por ella. Si lo deseas, frena un poco más -ligeramente- durante el giro y sal por el otro lado con fluidez.
7. No usar casco
Este mal hábito ya no es lo que era. La mayoría de riders más experimentados no se suben a la bici sin un casco que les haga más segura la sesión y que pueda salvarles la vida. No llevar casco es más habitual en los principiantes, quizás porque piensan más en el mountain bike como una manera de no desplazarse en coche que no en una caída como la de nicholi Rogatkin en el Rampage 2015. Y ahí es donde yo me pongo el casco sin pensarlo.
Solución: Ve a comprar un casco. Unos te irán mejor que otros y algunos incluso te quedarán bien. Cómprate uno que te guste y te animará a usarlo...
8. Olvidarse de un pinchazo o las herramientas para arreglarlo
Estaremos todos de acuerdo en que un neumático deshinchado es lo más frustrante del mundo, ¿no? Cierto. Entonces, pensar que no todos los ciclistas tenemos el hábito de montar con las herramientas apropiadas para solucionarlo es un sinsentido. En el mejor de los casos, estarás esperando en un lado del camino un buen rato hasta que aparezca un rider con la buena costumbre de llevarlas encima. ¿En el peor? Te queda una larga pateada hasta tu casa. Esta es la manera drástica de cambiar el hábito.
Solución: Compra una cámara de repuesto, palancas para los neumáticos y una bomba de aire. Búscales un sitio. O si no usas mochila, por lo menos lleva un pequeño kit de reparación de pinchazos que quepa en cualquier sitio.
9. Sentarse en bajada
Si vas cuesta abajo en tu mountain bike a) ¡qué afortunado! y b) deberías hacerlo de pie sobre la bici, especialmente si vas a entrar en alguna sección técnica del sendero. Sentarse es una forma casi segura de pegarte una buena leche...
Solución: Si no pedaleas, levántate. Así de simple...
10. Poner excusas para no montar
Un clásico del mountain biker moderno es que pasa demasiadas horas leyendo artículos sobre MTB, viendo vídeos y no tiene tiempo para montar en bici.
Solución: Apaga el dispositivo desde el que estás leyendo, coge tu bici y pégate una sesión. ¡Nos vemos en los senderos!