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SUP

Este hombre lo arriesgó todo para ir desde Dinamarca hasta Noruega en SUP

Casper Steinfath, la estrella del SUP, remó en uno de los estrechos más duros del mundo para la grabación de Skagerrak, su nuevo film. Así fue como lo hizo.
Por Will Gray
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A veces ser un múltiple campeón del mundo no es suficiente. Durante años Casper Steinfath ha dedicado su vida al deporte del stand-up paddle (SUP). Pero, a pesar de haber ganado multitud de carreras, sentía que le faltaba algo.
“Para mí es difícil hablar de esto. Ya desde niño me gustaban los retos. Convertirme en campeón del mundo de SUP fue algo maravilloso, estoy orgulloso de lo que he conseguido”, dice Steinfath.
Casper Steinfath entrena en Klitmøller, Dinamarca, el 31 de mayo de 2019.

Casper Steinfath entrena en Klitmøller, Dinamarca

© Jesper Gronnemark/Red Bull Content Pool

“No me gusta entrenar para simplemente estar más fuerte. Siempre he tenido ganas de aprender cosas nuevas y conquistar nuevas montañas”.
El ‘Viking Crossing’ era el objetivo del nuevo film Skagerrak y resultó ser lo que estaba buscando.
Arriba puedes ver el film y también aquí.
Steinfath creció cerca del estrecho de Skagerrak. Un paso que divide el Mar del Norte y el Báltico, y que es impredecible. Se trata de uno de los brazos de mar más peligrosos del planeta.
Desde que era niño oía las historias de vikingos y mercaderes que intentaban cruzarlo. Hacía tiempo que tenía la idea de cruzarlo haciendo SUP. Y por fin había llegado el momento de intentarlo.
“Cruzar este océano ha sido un nuevo título mundial para mí. Quería hacer algo en un nuevo ambiente. No sabía cómo hacerlo. Para esto no hay manual de usuario, todo es cuestión de prueba y error”.
Casper Steinfath durante el proyecto Skagerrak, SUP en las aguas que dividen el Mar del Norte y el Báltico.

Skagerrak es el brazo de agua que hay entre Noruega, Dinamarca y Suecia

© Frederik Clement

Pero el primer intento acabó en una misión de rescate.
¿Cómo fue aquello?
“Cuando me rescataron estaba en estado de shock, perdí el conocimiento. Quedé destrozado. Las condiciones cambiaron con mucha rapidez, la situación estaba fuera de mi control y mi sueño se hundió en el océano”.
¿Por qué salió mal?
“Me pasé de listo. Me confié demasiado. Era múltiple campeón del mundo y pensaba que el océano era mi patio de recreo. Lo subestimé. El viento era muy fuerte y cuando me agoté no podía con las mareas y las corrientes”.
“No me preparé bien. Tenía el equipamiento equivocado, no navegué bien, no comí bien. Hay una lista de cosas que salieron mal. En definitiva, la madre naturaleza me dio una bofetada”.

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Primer intento de Capser Steinfath en el proyecto 'Viking Crossing'

Mira cómo Casper Steinfath intenta el 'Viking Crossing' en el estrecho de Skagerrak.

En el film tu madre dice que todo aquello fue “una tontería” y que “no le veía sentido”. ¿Qué te parece eso?
“Antes del primer intento ni siquiera pensé que mi madre pudiese preocuparse. Luego empecé a entender su inquietud porque me di cuenta de lo mal que me había preparado. Yo mismo me preocupé”.
Casper Steinfath durante el intento de cruzar en SUP el estrecho que separa el Mar del Norte y el Báltico.

De nuevo en Skagerrak

© Frederik Clement

Le llevó un mes a Steinfath volver a echar un vistazo a su tabla de SUP. Pero después regresó a la carga, era la una de la mañana en invierno y estaba a punto de empezar de nuevo.
¿Qué te pasó por la cabeza durante tu segundo intento?
“Había un montón de gente y me sentí empequeñecido mientras caminaba por la playa, rompiendo el hielo con mis botas. Estaba concentrado, había llegado el momento de la verdad”.
“Nunca me había sentido tan vivo y, al mismo tiempo, con tanto miedo en mi vida. Daría cualquier cosa por volver a vivir aquella experiencia”.
Un gran contraste con los días anteriores. En la película no se te ve muy feliz, más bien preocupado…
“Por supuesto que no estaba feliz. Teníamos una ventana de 28 días y nos estábamos quedando sin tiempo. Había una gran cantidad de variables, estaba preocupado porque ni siquiera pudiésemos empezar. Fue una de las semanas más intensas de mi vida”.
“Fue maravilloso escribir un correo electrónico en el que decía: ‘¡COMIENZA el Viking Crossing!’. Hasta ese momento era algo abstracto, me había ocupado de coordinar la logística, la seguridad, la relación con los medios de comunicación, el equipamiento… Ahora llegaba el momento de la verdad. Escribir esas palabras fue algo mágico, pero también me puse muy nervioso”.
Casper Steinfath durante su intento de cruzar en SUP el estrecho de Skagerrak que separa el Mar del Norte y el Báltico.

Steinfath contó con el apoyo de sus seres queridos

© Frederik Clement

¿Cuál era tu mayor miedo?
“Debería haber sido el océano, pero para mí lo peor eran las consecuencias sociales derivadas de la derrota. Mucha gente había invertido tiempo y energía en este proyecto y no quería defraudarles”.
“Mi mayor temor era no llegar hasta donde había llegado en el primer intento, quería demostrar que había aprendido, que era más fuerte e inteligente. Una vez que llegué allí me sentí seguro. Para mí aquello era la meta”.
Casper Steinfath durante el intento de cruzar en SUP el estrecho que separa el Mar del Norte y el Báltico.

Steinfath estaba decidido a lograrlo en su segundo intento

© Frederik Clement

¿Cómo fue remar durante tanto tiempo?
“Una vez que empecé a remar en la oscuridad el tiempo cambió. Estaba volcado en el proyecto, no pensaba en el tiempo. No fue difícil concentrarme, remaba durante una hora y parecía que llevaba solo dos minutos”.
“Hice un montón de entrenamiento de baja intensidad para aumentar mi capacidad aeróbica. Al remar por la noche cambié mi ritmo de sueño. En la mayor parte del tiempo mi cuerpo estaba en muy buenas condiciones”.
“A la hora de remar, la estrategia la basé en un estudio sobre grandes marchas en el ejército, hay que mantener el ritmo pero también descansar mucho. Cada 45 minutos me sentaba en la tabla para descansar, comer e inspeccionarlo todo”.
“Había estudiado las corrientes y tenía un gran equipo de navegación a mi alrededor. Usé las mareas para que el océano me ayudase. De esa manera pude mantener una velocidad media bastante alta”.
Casper Steinfath durante su intento de cruzar en SUP el estrecho de Skagerrak que separa el Mar del Norte y el Báltico.

El equipo de apoyo fue vital

© Frederik Clement

¿Te sirvió tu experiencia en la competición?
“Mi capacidad de entrenamiento me permitió tener mi cuerpo en perfecto estado de forma. La experiencia en competición me dio la fuerza mental para continuar”.
“La gran diferencia es que era yo el que estaba tomando todas las decisiones, siempre estaba compitiendo contra mi mente, pensando: ‘¿estoy haciendo lo correcto?’”.
“Es como decidirte por una línea en la escalada, hay que buscar lo menos peligroso. Al final te estás jugando la vida. Eso fue lo más emocionante”.
¿Hubo un momento en el que pensaste abandonar?
“Antes de empezar tenía muchas dudas. Me levantaba y pensaba: ‘¿realmente seré capaz de hacerlo?’. Fue como prepararme para la carrera de mi vida, pero una vez que empecé todo fue más fácil”.
“Pero hubo un problema, después de ocho horas el traje de neopreno me estaba picando en mis partes íntimas. Era como papel de lija, casi pierdo mi hombría en el cruce. ¡Estoy muy agradecido a la vaselina!”.
Casper Steinfath durante el intento de cruzar en SUP el estrecho que separa el Mar del Norte y el Báltico.

Steinfath llevó su cuerpo al límite

© Frederik Clement

¿Cómo comparas esto con otras de tus gestas?
“Cuando quieres hacer algo que no se ha hecho nunca, te corroe la duda y la ansiedad. ¿Será posible hacerlo? Es como resolver una ecuación por primera vez. Tienes que usar todas tus habilidades y conocimientos”.
“Esta expedición no ha sido la más salvaje, tengo un enorme respeto por Chris Bertish que cruzó solo el Atlántico en SUP. Cada reto tiene sus propios problemas, para mí lo más difícil fue lidiar con el frío y la oscuridad”.
Si aún no has visto el film será mejor que mires para otro lado... ¡Alerta spoiler!
Steinfah logró su sueño. Remó durante los 145 km en 18 horas y 26 minutos, para ello dio entre 50.000 y 60.000 golpes de remo con una velocidad media de 7 km/h.
“Mi madre me dijo: ‘Bien hecho’, creo que estaba orgullosa. Pero lo que más le gustó fue ver que yo había admitido mis errores. Admití que no soy un superhombre y he aprendido de lo que fue mal”.
Casper Steinfath durante su intento de cruzar en SUP el estrecho de Skagerrak que separa el Mar del Norte y el Báltico.

Steinfath se emociona al conseguir su sueño

© Frederik Clement

Para Steinfath tan importante como lo conseguido es la actitud…
“Crecí surfeando, jugando con el agua, aprendiendo siempre algo nuevo. Cuando empecé con el SUP decidí que quería ser un atleta de élite y todo cambió”.
“Si te dedicas a algo, un deporte, música, una profesión, tienes que estar dispuesto a sacrificarte. Yo no salía con mis amigos, me levantaba temprano, tenía un duro plan de entrenamiento…”.
“En los primeros años todo eso tenía un significado para mí. Me encantaba competir y demostrar que podía ser uno de los mejores. Pero después de más de 10 años me di cuenta de que eso tiene un coste y de que hay otras cosas importantes”.
“Estoy orgulloso de mis seis títulos mundiales, pero también estoy orgulloso de haber hecho esta travesía. Ahí fuera hay nuevos retos esperándome que estoy seguro de que también me harán sentirme orgulloso”.
Casper Steinfath durante el intento de cruzar en SUP el estrecho que separa el Mar del Norte y el Báltico.

Ahora a por un nuevo reto

© Frederik Clement

“Al final todo depende del carácter. Echa un vistazo a Tommy Caldwell o Alex Honnold en el mundo de la escalada, hacen locuras pero lo que me parece interesante son sus personalidades”.
“A veces siento que la gente ve a los atletas como si fueran máquinas. Yo no soy una máquina, no soy una rata de gimnasio. Quiero saborear el mundo, quiero explorar e ir más allá”.
“Los títulos mundiales son increíbles, pero para mí es más importante si logro servir de ejemplo a la gente, eso es lo que me satisface”.

Esta historia es parte de

Casper Steinfath

The first European to ever win a Stand Up World Series event, Casper Steinfath is the man putting Denmark on the SUP map.

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