«Caerse no era una opción»: la mentalidad de récord de Diego Poncelet
Una piedrecita podría haber provocado un accidente grave. ¿Había alguna forma de asegurarse de que la carretera estuviera completamente despejada?
Mis ruedas son más blandas y grandes de lo que te imaginas, así que suelo pasar por encima de las piedrecitas. En cambio, los accidentes se deben principalmente a errores del patinador o a daños en el firme de la carretera. Para el intento de récord, ambos factores fueron decisivos. Sabía que caerme no era una opción.
En cuanto a la técnica, entrené a velocidades de más de 100 km/h casi cada vez que salía a patinar para acostumbrarme a cómo reaccionaba la tabla a altas velocidades, al tiempo que hacía mucha visualización mental para asegurarme de que, en el día decisivo, mantendría mis emociones bajo control.
Y, por último, en cuanto al estado de la carretera, la cuesta canadiense tiene muchas grietas y baches que tuve que memorizar de antemano. También adapté mi posición aerodinámica óptima para absorber esos golpes y vibraciones lo mejor posible.
¿Cómo entrenaste tu cuerpo para absorber los golpes y la enorme fuerza G?
Siempre digo que lo más importante es simplemente patinar mucho, ya que así se desarrollan los numerosos músculos específicos del patinaje que se necesitan para rendir al máximo. Por supuesto, ir al gimnasio también es muy importante, sobre todo para prevenir lesiones y ganar peso, algo fundamental en mi deporte, ya que la gravedad te afecta con más fuerza. Además, creo que el entrenamiento de coordinación es lo que distingue a los buenos deportistas de los excelentes, y siempre ha sido mi parte favorita del programa de entrenamiento.
Seguro que te ardían las piernas después de tantos intentos. ¿Cuánto te dolió y cómo lo llevaste?
Durante la carrera, entro en un estado de flujo y me concentro exclusivamente en el aire que me envuelve. Probablemente la adrenalina también ayuda. Solo al final me pregunto: «¿Cómo es que no he notado lo cansadas que estaban mis piernas hasta ahora?».
¿Cómo evitas que se revienten las ruedas a esa velocidad? ¿Puedes contarnos un poco más sobre tu configuración?
Mi equipamiento para este intento de récord fue bastante complejo. Mi equipo y yo intentamos innovar de pies a cabeza en todo lo que pudiera aportarnos una décima extra. En cuanto al casco, mi equipo probó unas veinte formas diferentes en un modelo 3D de mi postura mediante simulaciones de CFD (dinámica de fluidos computacional) hasta que dimos con la forma perfecta.
Para el mono, usamos un tejido aerodinámico especial y construimos un alerón para meter las manos debajo. En cuanto a las zapatillas, Prada Linea Rossa fabricó a medida unas zapatillas asimétricas diseñadas para maximizar la estabilidad en la parte delantera y minimizar la resistencia en la trasera, al tiempo que reducían las vibraciones gracias a la tecnología D3O y bajaban mi posición mediante una suela exterior de goma aerodinámica.
Prada Linea Rossa también fabricó unos guantes con un diseño específico para mejorar la aerodinámica, sin dejar de permitir el derrape en caso de emergencia. Para las ruedas, Seismic creó un nuevo prototipo de uretano que llegó el día antes del récord y superó a todos los demás. Por último, pero no menos importante, construimos un carenado a medida para mi tabla, que redujo radicalmente su resistencia al aire. Casi parece una nave espacial.
¿Qué dijeron tus padres cuando les contaste lo de tu intento de récord?
Para entonces ya estaban acostumbrados a mis ideas extravagantes, así que no creo que se sorprendieran especialmente. Sí recuerdo que mi madre me preguntó: «¿No has hecho ya suficiente? ¿De verdad es necesario ir a 150 km/h?». ¡Pues claro que lo era!
¿Qué les dirías a los que piensan que lo que haces es una locura total?
¡Gracias! Siempre me ha encantado que me llamen loco. Desde que era niño, ahí es donde he encontrado mi lugar en el mundo: en mi autenticidad. La locura es labrarte tu propio camino sin miedo.
El récord mundial de Diego Poncelet en cifras:
- 151,83 km/h: la velocidad con la que Poncelet batió el récord mundial.
- 2,2 km: longitud aproximada de la Route des Éboulements.
- 18 %: la pendiente máxima de la carretera.
- 600 m: longitud del tramo recto y empinado.
- 5 días: el tiempo que Poncelet esperó tras su primera carrera récord para que mejoraran las condiciones.
- 10–14 km/h: el viento a favor durante su recorrido a 151,83 km/h.
Conoce a Diego Poncelet