La última temporada del siglo pasado tenía en Álex Crivillé a su más claro dominador, pero el de Seva dejó ver en Holanda que no era perfecto con una caída temprana al intentar mantenerse en el pelotón de cabeza. La caída podría haber sido dura, pero ese año la suerte estuvo del lado del catalán, y para la semana siguiente estaba listo para un nuevo asalto. Podéis recordar que pasó en Assen ’99, a continuación:
El 4 de julio se disputaba el Gran Premio de Gran Bretaña en el fluido Donington, un circuito de infausto recuerdo para Carlos Checa porque, como recordaréis, en 1998 tuvo una caída que dio con sus huesos en el hospital, donde tuvieron que extirparle el bazo, suministrarle hasta 4 litros de sangre -hay quien asegura que fue más cantidad- y superar un coágulo en el cerebro que dejó temporalmente ciego y paralizado al piloto. Casi nada. “Lo de 1998 está superado, creo, porque aún no sé qué sentiré cuando vuelva al trazado. Por el momento estoy tranquilo, y ahora que sigo compitiendo he querido darle las gracias al médico que llevó mi caso, entonces”, aseguró el piloto.
De esa caída, también se recuerda la visible cicatriz que a veces se le ha visto a Carlos, pero el de Sant Fruitós de Bages reconoció que mentalmente hizo un cambio muy grande, centrándose más en lo que de veras importaba -relaciones personales, familia, amigos, lo básico-. Donington no fue benigno para Checa desde su debut en 1995, pero desde su debut con Yamaha, tras varias temporadas pilotando Hondas NSR quería seguir trabajando para encontrar un camino que le garantizase resultados.
Por otro lado, Crivillé cumplía su GP número 100 en la categoría. Tras su caída en Assen, el piloto parecía no tenerlas todas consigo al afirmar: “Tengo las piernas algo débiles”, algo que suplió con su buena preparación física en el tronco que podía “usar para tomar ayudar a la moto a girar en las chicanes. Básicamente, cuando el cuerpo coge temperatura, me siento mejor”.
Un detalle del GP fue la nueva aparición de Mick Doohan, quien además de convertirse en padre, presentó su biografía oficial que, según él mismo “es algo prematura. Tendría que haberme retirado de la competición para explicarlo todo”, lo que dio a entender que el australiano pretendía volver a pilotar su NSR.
Metidos en faena, las sesiones del viernes vieron un Crivi dominador, al rayar la barrera del 1:32 con un 1:33.091, 28 milésimas más veloz que Kenny Roberts, y dos décimas y media más rápido que Norick Abe. Sete Gibernau fue cuarto, Juan Bautista Borja octavo a poco más de medio segundo y Checa duodécimo, más centrado en seguir reglando la moto que en obcecarse por lograr un tiempo el primer día.
El sábado, volvió el Okada combativo de Assen, tras acabar sexto la jornada anterior. Para el nipón fue la pole con un 1:32.597, 63 milésimas por delante de Crivillé, mientras Biaggi fue tercero con un 1:32.772. Abe, Roberts y Borja completaron el top 6, Sete fue octavo tras una mala estrategia con las gomas y Checa finalizó en decimotercera posición. “Me he estancado y mañana me costará ganar posiciones porque aquí es complicado y tengo muchos rivales por delante”, apuntó el #4.
Y llegó el 4 de julio, día del GP de la Gran Bretaña, y lo hizo con una sorpresa negativa: Sete Gibernau se cayó en la horquilla durante el warm-up y se dislocó un hombro, lo que le eliminó de la prueba. En la salida, Okada hizo buena su pole y lideró los primeros compases, seguido por Roberts y Abe -quien no tardó en cometer un error en la chicane-, después de que Crivillé se quedase clavado en la salida. Checa cayó en la primera vuelta y, sorprendentemente, José Luis Cardoso era tercero al final del primer giro, trams salar des-de la carta línea, pero eso fue al haberse saltado la salida, con su Honda TSR V2. Por ello, fue penalizado con un ‘stop and go’ que no llegó a cumplir al retirarse antes por problemas físicos.
La carrera, por un lado, fue un asunto de supervivencia. De los 22 pilotos que tomaron la salida, 11 se retiraron por caídas, averías o como Cardoso, por otros motivos. Regis Laconi, Garry McCoy, el futuro rey de la Isla de Man John McGuinness, Nobuatsu Aoki o Jurgen vd Goorbergh fueron cayendo por un motivo u otro.
Delante, Crivillé fue recuperando terreno a base de un pilotaje de precisión quirúrgica. En la vuelta 6 marcó la vuelta rápida, tras deshacerse de Borja, y poco después dio cuenta de Laconi (quien acabaría cayendo) y Biaggi. En la vuelta 8, el #3 ya había superado a Roberts, impotente al haber quemado ya sus gomas, y en la 12 ya era líder. El catalán trató de escaparse pero no pudo, y se creó detrás de él un tren con hasta siete motos, que paulatinamente fue desgajándose.
La última parte de la carrera fue coto de Crivi, Okada, Tetsuya Harada y Biaggi, pero este se descolgó y Harada no tuvo ritmo suficiente para mantenerse ahí. Estos dos mantuvieron sus plazas hasta el final.
En el último giro, Okada -siempre pegado a Crivillé- quiso colarse en la horquilla, lo logró momentáneamente, pero Álex mantuvo la compostura dejando que el nipón se fuese ancho, lo que le dio de nuevo el liderato sin tiempo para más. Esa fue la quinta victoria de la campaña para Crivillé.
“Por poco no me he caído con la maniobra final de Tadayuki”, reconoció Crivillé quien además dejo claro que no había órdenes de equipo.
En la general, Okada pasaba a ser el máximo rival del de Seva, sobre todo tras la octava posición final de Roberts. Crivillé tenía ahora 154 puntos, por los 113 de Okada, los 102 de Roberts y los 88 de Sete. Checa era séptimo con 65 y Borja acabó séptimo, lo que le dejaba con 64 punto y octavo de la clasificación.
El 18 de julio se disputaría el GP de Alemania en Sachsenring, último antes de las ‘vacaciones’ de verano.
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