El Drum and Bass comenzó como una ramificación del UK Breakbeat Hardcore y el Rave de finales de los ’80. Desde entonces sus bases rítmicas aceleradas acompañadas de gruesas líneas de bajos han ido evolucionando y combinándose con otros estilos, lo que ha dado lugar a múltiples subgéneros, dándose a conocer a lo largo y ancho del globo, incluido nuestro país.
Nos encantaría extendernos y hablar en profundidad de cada una de las etapas pero en esta entrada haremos un repaso conciso de los colectivos, artistas y salas que protagonizaron los años dorados del Drum and Bass en España.
Finales de los 90' y principios del 2000
En estos años empezaron a verse los primeros reductos del DnB en lugares como Valencia y sus míticas sesiones de GorilaClub con dj Chola, Gabb o Cham a la cabeza. Artistas y colectivos centrados en el desarrollo y la expansión de una cultura que no tenía el lugar ni la atención merecidos por aquel entonces.
En Barcelona la crew de Salvage Oculto, Neblina, selectores como: Alien Kid, Jaukem, Frantik o Ma-Z movían amen breaks en salas como La Nau o KGB, en diversas raves o centros culturales como La Farinera del Clot.
Por otro lado, en Madrid se empezaban a escuchar los algunos tracks de jungle o dnb mezclados con otros estilos menos convencionales en locales como el mítico Bali Hai. Más tarde a través de otras formaciones como Killabass con su residente Howtek instauraron esta tendencia de síncopas, trayendo a artistas de UK como Andy C, Bad Company o Newcomers de la época como Friction, haciendo de Pulse un lugar de peregrinación para los Headz de la capital. Paralelamente el colectivo Dark Archives formados por Pitch (actualmente Zenobit3) Focus, Dj Muerto y Óscar Mulero (como Dr. Smoke) organizaban eventos Altered States en la madrileña sala Yasta. En Zaragoza nacía MDK (Massive Drumz Kru) con Djs como Sirat, T-Line, Txu & MC Cinic.
Mediados y finales del 2000
La escena explota definitivamente y foros como Bajopresion.com hacen que el DnB en España sea un hecho formando un punto de encuentro en la red creando conexiones entre todos los rincones del país, haciendo que el virus se extienda a lo largo y ancho del territorio. Se ofrecían fiestas más específicas donde se podían escuchar diferentes estilos del género completamente diferentes como Jump up, de Liquidfunk a Jungle, Neurofunk, o Hardstep. Todo esto hace aflorar a multitud de crews y sesiones por toda la nación: Bassline Abuse, Twist club, SpanishdnbMafia, MadridMassive, DarkFactory, KaosClub, Anti-Statik, Surco, Resistance, SindromeSound, o los malagueños Memory Call entre muchos otros.
Los manchegos KriptonIndustries en Campo de Criptana (Ciudad Real) y sus fiestas bajo los molinos en la sala Xion o el CS 13 Kalles de Aranjuez (Madrid) situado junto a una huerta histórica siglos atrás frecuentada por la realeza, son algunos de los casos mas particulares de este germen que colonizaba zonas aparentemente inhóspitas y que semanalmente hospedaban en sus cabinas a destacados de dj´s, mc´s nacionales e internacionales del momento, movilizando a cientos de seguidores en busca de su dosis de drum&bass cada fin de semana.
No hay que olvidar que raves en festivales como ViñaRock o eventos multitudinarios como los organizados por promotores como Spin Buho, Breakstorm o meetings como el Montagood, Drum Parade, MountainbassFestival (Pirineos) de FokinMassive, y sellos como MeltingPot o Mutacube han servido para dinamizar una escena que vivió uno de sus momentos más dulces la pasada década.
Esfuerzos y sacrificios que todos las personas y colectivos anteriormente mencionados han hecho con el objetivo de hacerle un sitio a un estilo, cultura y forma de vida tan importante en el mundo como es el Drum and Bass.