Creación video-mapping de Bunker Producciones y Smilevents para la convención Deustche Bank
© Bunker Producciones
Nightlife

Mapping: la experiencia audiovisual de máximo nivel

Hablamos con David Segura, director creativo de Bunker Producciones, para arrojar algo de luz sobre la técnica que está revolucionando la escena nocturna.
Por Fran Domingo y Tracy Arijón
5 minutos de lecturaPublished on
La tecnología está presente de forma constante en nuestras vidas y la escena nocturna no es una excepción. Una de las últimas incorporaciones ha sido el mapping, técnica de la que probablemente ya hayas escuchado hablar o hayas incluso experimentado en primera persona.
Pero, ¿sabemos realmente en qué consiste el mapping, qué lo diferencia de otras técnicas de proyección e iluminación o cuáles son sus ventajas? Para dar respuesta a nuestras dudas hemos contado con David Segura (Davo), director creativo de Bunker Producciones.
“Respecto a una proyección tradicional, la diferencia más importante es que el contenido en un video-mapping está perfectamente adaptado a las formas y características de la superficie proyectada. Esto permite que, por ejemplo, la fachada de un edificio cobre vida, ya que podemos aplicar diferentes texturas, colores y efectos a las ventanas, arcos, contornos y generar un espectáculo audiovisual específico para ese edificio.
Para la creación de dichos contenidos se pueden emplear múltiples técnicas. Desde animaciones tradicionales 2D hasta espectaculares efectos en 3D, tales como derrumbes, fuego, rotaciones de la arquitectura, etc. En definitiva, al igual que en un video tradicional, la creatividad y talento del artista a la hora de generar dichos contenidos es la clave para la creación de un buen video-mapping.
Realmente es un efecto que lleva utilizándose desde hace varios siglos en la pintura clásica y que se denomina trampantojo. Es la misma técnica aplicada con proyectores y alta tecnología, pero la base es la misma, engañar al ojo para que crea que está viendo algo que no está ahí. La perspectiva es la clave.
La ventaja con respecto a la iluminación tradicional es que realmente lo que hacemos es proyectar vídeos, por lo que transformamos el espacio completamente, no solo en términos de color. Para ponerte un ejemplo, en nuestro último proyecto de mapping, utilizamos 36 proyectores sobre una mesa de 100m de largo y durante la gala los comensales estuvieron cenando sobre un río con peces en movimiento, una corriente de lava volcánica y una nave espacial con escotillas que dejaban ver las estrellas”.
Otro dato importante a tener en cuenta sobre el mapping es que no existe uno solo, o mejor dicho, no existe una única forma de aplicarlo. David Segura nos lo explica:
“Últimamente se escuchan expresiones como face-mapping (sobre una cara), micro-mapping (sobre objetos pequeños), table-mapping (sobre mesas) pero básicamente la técnica es la misma para cualquier proyecto. Lo que diferencia un mapping de otro realmente es el despliegue técnico necesario. Para un edificio se necesitan muchos proyectores para cubrir una gran fachada, potentes ordenadores para lanzar los shows, equipos de sonido, etc. Para realizar un pequeño mapping de, por ejemplo, unas zapatillas, podemos utilizar el proyector más diminuto que podamos encontrar y un ordenador portátil.
Al final lo que define el éxito del espectáculo van a ser los contenidos que proyectemos sobre la superficie, y puede ser más complejo mapear unas zapatillas que algunos edificios.
Dentro de la generación de estos contenidos es donde existen diferentes técnicas según el efecto que se quiera conseguir. La más espectacular es la creación de animaciones 3D que engañen al ojo del espectador haciendo creer que el edificio está derrumbándose, rotando o desapareciendo ante nuestros ojos. Todo esto se consigue cuadrando la perspectiva de los contenidos 3D con la visión de los espectadores. Dicho así parece simple, pero el efecto en vivo es increíble, aún en proyectos modestos.
También se puede combinar la proyección mapping con elementos interactivos como captura de movimientos para hacer que, por ejemplo, el público pinte sobre el edificio moviendo sus manos. Las posibilidades son infinitas”.
En cuanto a su implantación en la escena nocturna española si bien la tecnología mapping todavía no es la más utilizada su presencia cada vez es mayor.
“Creo que el mapping ya se considera un elemento más a la hora de afrontar una escenografía o decoración de un club al igual que antes se utilizaban proyectores de diapositiva. Es cierto que actualmente las pantallas led y la iluminación robotizada son los reyes en la mayoría de las salas, pero cada vez se ven más proyectos de decoración mapping en cabinas de DJ, fachadas de clubs, traseras de barras, etc.
Creo que aún queda terreno por explorar en este sentido, y que se irá integrando como un elemento más a la hora de afrontar los proyectos de decoración de las salas”.
Y ese progresivo dominio de su presencia está vinculado inevitablemente a su propio proceso de democratización, como bien señala David Segura.
“De unos años a esta parte el mapping se ha ido democratizando progresivamente. Hace 6 o 7 años el crear y montar un show de mapping solo era accesible para grandes eventos y espectáculos por el coste de los equipos, la dificultad de aprendizaje y escasez del software y hardware necesarios. Actualmente, con un proyector y un ordenador con Resolume Arena esto se ha simplificado mucho, por lo que cada vez se ven proyectos más innovadores y arriesgados.
Desde proyecciones en mesas de restaurante hasta showrooms de bolsos de alta costura, el mapping permite dotar de vida a objetos inanimados de maneras sorprendentes y engañar al ojo de maneras muy creativas.
Según se vayan abaratando los proyectores de gran potencia, iremos viendo instalaciones fijas en múltiples espacios: lobbys de hoteles y oficinas, tiendas de ropa, interactuando con esculturas o piezas de arte, suelos, etc.”.
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