Gaming
Los juegos de verano que empezaron el año pasado con motivo de los Juegos Olímpicos de Río, parece que se han convertido en un nuevo evento anual que no faltará a su cita en Overwatch. Fueron muchos los jugadores que al ver cómo se acabaron los días del primero, clamaron al cielo por redes sociales y foros por tener otra oportunidad para conseguir todos los aspectos, grafitis, frases y demás artículos especiales que solo se podían conseguir durante ese momento.
Pero había algo todavía más importante: ¡el Lúciobol! El modo arcarde presentado a finales del año pasado nos traía una nueva forma de jugar más allá de los enfrentamientos normales a los que estábamos habituados. Luego llegó Halloween, con la oportunidad de jugar en una misión cooperativa, Navidad y las bolas de nieve o el capturar la bandera del Año del Gallo. En definitiva, maneras diferentes de explotar la jugabilidad de Overwatch, pero nada como el Lúciobol.
Como si se tratase de un partido de Rocket League, el Lúciobol nos lleva al terreno de juego para utilizar al DJ brasileño como jugador de este curioso deporte. Aquí no hay vida ni disparos, solo podemos utilizar el ataque secundario, el puñetazo al aire, cambio de pista para ir más rápidos y una habilidad definitiva que nos hace encender los motores de los patines para convertirnos en un rayo sobre el césped. Pero el Lúciobol es mucho más que pura diversión, también tiene su técnica. Aquí tienes unos consejos para convertirte en una leyenda.
Portero escoba
Las ganas de subir a marcar gol están siempre presentes, y la gloria no suele acompañar a los que quedan con su marcador personal a cero. Pero una victoria no solo se consigue en la delantero, sino que tiene que haber alguien que cuide la casa. El Lúciobol requiere un mínimo de coordinación en equipo. O en su defecto, de sacrificio propio. Si durante los primeros segundos ves que estáis todos arriba, quédate tú de portero y aprovecha los despejes del contrario. Descubrirás de manera sorprendente cómo una parada se puede convertir en un gol.
Trepamuros para volar
Al igual que ocurre en Rocket League, el juego áreo y de paredes se queda al nivel de los expertos. Pero puedes acercarte a los laterales para que Lúcio surfee por la pared y consiga ir más rápidos de un lado a otro. Por ejemplo, si tienes que bajar a defender, no vayas por el centro del campo, aunque la línea recta sea el camino más corto. Muévete a un lateral y deslízate, aprovechando la curva para aparecer justo delante de la portería y realizar alguna salvada milagrosa.
Evita el juego aéreo
Saltar es muy divertido, y mirar a los enemigos por encima del hombre más todavía, pero trata de tener los pies en el suelo. Utilizar alguno de los trampolines para tratar de cazar algún balón alto puede ser una buena idea, pero si no aciertas a la pelota puedes darte por perdido. Entre el tiempo que tardas en caer, darte la vuelta y llegar, es muy probable que te hayan metido un gol.
Guárdate la definitiva
El poder del sonido conlleva una gran responsabilidad, y esos 10 segundos en los que te vuelves Flash pueden marcar la diferencia entre una victoria y una derrota. Cuando actives la definitiva, lánzate al ataque para darte los autopases y acercarte todo lo posible por la banda, centrar y rematar. Ahora bien, si ves que uno de tus rivales activa su definitiva, haz lo posible por lanzar la pelota lo más lejos posible, céntrate en el despeje para que el efecto pase sin subir ningún punto al marcador.
Nunca te des por vencido
Seguro que en más de una partida te has quedado con la cara a cuadros al ver cómo uno de tus compañeros se ha desconectado nada más encajar el primer gol a los 10 segundos de haber empezado. El famoso “rage quit”se ha convertido en el pan de cada día en los juegos multijugador, sin importar el género. Aunque en el Lúciobol no entra un bot como sustituto, no suele tardar mucho en haber otro jugador que pregunta si puede jugar. Los 5 minutos que dura un partido dan para mucho, y hay partidas que se quedan en 1-0, pero hay otras donde se ven hasta 10 goles. No desistas y ten en cuenta a tus compañeros.