Dtoke señala un piso de chapa que conecta el backstage de Niceto Club con el escenario: “Acá, antes de salir a batallar, yo pateaba el suelo con todo para descargarme”, recuerda. Este lugar es muy especial para la escena argentina porque aquí se realizaron varias nacionales de Red Bull Batalla antes de que el freestyle se volviera un fenómeno popular, incluida la primera que ganó Dto (en 2013). Aunque ahora habría que sumar Bazooka, su liga de escritas, a esa lista. Como dicen en las escritas: ¡¿Saben por qué?! Porque Bazooka es el primer evento de su especie en agotar un Niceto. Y esos son “facts”. Bazooka volvió a hacer sold-out en Buenos Aires con una edición nacional que sirvió para consolidar la liga y, en palabras de Dto, “fortaleció a varios nombres”.
El evento empezó a tomar calor dos semanas antes, cuando se encendió el hype tras la publicación de los face-offs en YouTube. En especial por el de Wolf y HDR, que se hizo viral convirtiéndose el pesaje más visto del battlerap en español. Esta era la batalla de apertura, pero después de ese careo picante, gracioso, ensordecedor (a veces todo al mismo tiempo) la batalla pasó a ser más esperada por los fans que la propia estelar de Markitos vs. Arceniko.
Después de la Bazooka internacional con la que sacudieron el Teatro Opera en mayo, esta nueva edición fue pensada para desarrollar talento nacional dando lugar en un main-event a nombres del Draft (Arceniko, Big Soul, Jaff y Nahue MC) que la liga montó en febrero. La batalla de Wolf y HDR, que podría haber sido la estelar de un Draft 2, abrió esta edición y sorprendió estando a la altura del face-off. Wolf, con más escritura, aprovechó la narrativa que ya traía la batalla (regaló galletitas), pero HDR también sacó algunos poderes, sobre todo en sus primeros dos rounds. El tercero fue básicamente freestyle y eso en las escritas es indefendible, pero –a pesar de que en este contexto pueda malentenderse– hay que decir que HDR nunca había hecho tan buen freestyle como en la Bazooka. Literalmente, este domingo 16 de julio le salían todas. Estaba como en estado de gracia, mirando a los OG’s que tenía alrededor e interrumpiendo sus propios rounds con apuntes mentales como: “Fua, estoy muy contento de estar acá, guacho, la verdad que es un sueño…”
La segunda batalla, fue la batalla de métricas que siempre tienen las Bazooka (se pronuncia “Bazuca”). Ricto estaba solo en su esquina; le había pedido a algunos MCs que lo ayudaran estando detrás suyo por si se olvidaba los rounds, pero después de lo de Misionero con Coscu ninguno quiso arriesgar el pellejo.
El chileno empezó con varios stumbles y chokes graves, quedándose en el primer round callado por varios segundos frente a un Niceto con más de mil personas. Aparte Nahue fue sanguinario, metiéndose en el terreno de las personales especialmente en su segundo round, donde contó cosas que habían pasado entre Ricto y Brillante, su compañero de crew en Mundialista. Pero Ricto salió bien parado, sobretodo en el video, donde puede apreciarse el nivel que trajo. ¿3-0 Ricto?
“Si alguien se siente mal, por acá tenemos un doctor”, bromeó el Dto al promediar la noche, porque ya había tenido un par de desmayados en el público, y porque estaba El Doctor, un artista de trap de culto en la escena de Buenos Aires. En esta edición, Bazooka continuó recibiendo visitas; alguno habrá visto por ahí a una de las Xipolitakis (la hermana de Vicky, Stefy, querida por la forma en la que se la vió alentar a la Selección Argentina en Qatar) con un gorro de lana rosa Barbie.
Bazooka en Buenos Aires ya es la “nueva cosa para ver” en vivo surgida del mundo de las batallas. “¡De pronto parece que la Bazooka y el dulce de leche les gustan a todo el mundo!”, dice Chili Parker, que esta vez lo siguió desde casa por streaming. Esto es en gran parte por la capacidad de Dtoke para estar adelante del cambio.
En las batallas de Bazooka pasan cosas, como en la de G-Sony contra Big Soul, donde Sony se puso a armonizar con un coro góspel o Soul le pedía la hora a Dto antes de soltar sus “tu wacha bars” (versión criolla de las mexicanas “tu ruka bars”). Esta jornada los intervalos estuvieron animados por Barba Roja: freestyler, mochilero, battlecat incipiente, sideman de Julio Leiva en Vorterix y “standupero” que, entre batalla y batalla, ayudó a cortar un poco la tensión del evento (otra idea 100% de Dto). “Es increíble lo que le gusta Bazooka a la gente y lo que entretiene”, termina Chili.
En esta edición, para muchos “la mejor” hasta el momento, la tensión tocó nuevos límites. De hecho, Nahue y Ricto continuaron la batalla en las redes con una especie de culebrón virtual, y esto es porque, a diferencia del freestyle, la premeditación y la alevosía con que se dicen las cosas en las escritas tiene consecuencias. Y ése es justamente el encanto de Bazooka: que lo que se dice tiene un peso, no existe la excusa “es que estaba improvisando”. Aquí todo está siempre a punto de salirse de control, con gente real, batallas reales y consecuencias ídem.
Podría decirse que, objetivamente, esta fue la edición más peleada de Bazooka, donde más batalleros se animaron a entrar “en la onda de las barras” dice Dto, como Sony, que quedó muy bien parado de cara a próximas ediciones. Por lo mismo, varios resultados se hicieron menos evidentes esta vez, lo que se vio claro en la coestelar Klan vs. Jaff, donde ambos mejoraron sus rendimientos anteriores (Klan contra Chili, Jaff contra El Menor) al punto en que, por momentos, parecía que la batalla era más con ellos mismos que contra su rival. Luego, en la entrevista post-batalla, Jaff se despidió de la escritas: “Todavía estoy muy crudo para este nivel de presión”.
La edición cerró con Markitos vs. Arceniko, una estelar entre el primer battlecat emblemático de Bazooka y el mejor del Draft. Arceniko, que venía de frenar a Big Soul en seco, se encontró con el mejor Markitos, que obliteró a su rival en sus zonas de confort, como los objetos (lo del polvo fue una genialidad), y hasta se dió el gusto de plantar bandera y tomar distancia de México, cuna del formato en nuestro idioma. “Y no es xenofobia, solo quiero que seamos protagonistas de nuestro destino”, rapeó. “Claro, como la Bazooka tiene más relevancia ahora que sus eventos principales ¿qué? ¿Ya no apoyan la liga de sus hermanos los latinos?”
“Ya están empezando a medirse en barras”, analizó Dtoke después de la jornada. Esta edición era clave para ampliar la lista de batalleros, desarrollar su imagen y hacerlos ganar experiencia y nivel “en un entorno de presión, con streaming en vivo y mil
personas mirándolos en el lugar”, lo que cuadra con la visión a futuro de Dto para la liga, donde se imagina a los exponentes que mejor rindan en Bazooka disputándose un espacio que es objetivamente cada vez más privilegiado dentro del circuito de escritas. “Que en algún momento podamos cruzar a Sony contra Brillante, que por el momento viene que está desatado. O encontrar un nuevo rival en Argentina para Chili”, dijo. “Esta jornada fue importante por todo eso.”
De todos modos, mientras más battlecats en estas latitudes van sintonizando la onda, ya anunció que la próxima jornada de Bazooka será una nueva internacional en septiembre, con hasta ahora una batalla 100% confirmada: Brillante vs. El Menor. En los próximos días habrá más anuncios; se espera la reposición de la batalla postergada entre Stuart y Sweet Pain (duelo épico) y la visita cada vez más pedida de un mexicano. ¿Podrán?
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