Imagen de mods británicos pilotando sus scooters en Londres, en 1964.
© PYMCA/UIG vía Getty Images
Música

Descubre las subculturas juveniles más influyentes de los últimos 100 años

Durante el siglo pasado hubo innumerables "tribus" relacionadas con diferentes géneros musicales, muchas de las cuales vinieron de la cultura mod, el punk, el rave y otras fundamentales.
Por Sammy Lee
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Desde el comienzo de la adolescencia, la larga procesión de jóvenes subculturas y tribus (desde el Grupo Bloomsbury hasta los Bronies, pasando por grebos, romos, fraggles, seapunks, Juggalos y Deadheads) ha sido algo tan desconcertante como sorprendente.
Algunas son subproductos de la cultura dominante en la que viven y otras son definidas por el arte y los movimientos filosóficos. La mayoría, sin embargo, van de la mano con un género o subgénero musical en particular. Aunque hay un pequeño grupo de tribus juveniles esenciales de las que la mayoría de las otras tribus han salido.

Flappers, Dandies y Jóvenes del Swing

En la década de 1920, después de la Primera Guerra Mundial y con gran parte del mundo pasando por cambios drásticos, la idea de ‘juventud’ comenzó a arraigar entre la sociedad: los que eran demasiado viejos para ser niños, pero demasiado jóvenes para ser adultos. Algunos de estos sustratos decidieron hacer las cosas y pensar a su manera.
Estos jóvenes brillantes se entregaron con fervor al jazz y al swing, rompiendo todos los moldes del baile, bebiendo mucho y vistiendo ropa atrevida y glamurosa, para la época, claro.
En Alemania, los Jóvenes del Swing tomaron su rebelión aún más en serio y pusieron a prueba la paciencia del régimen fascista del país escuchando música negra americana y hablando inglés. Crearon el patrón para adolescentes y jóvenes de todo el mundo.
Una ilustración del estilo que usaban las tribus juveniles enloquecidas por el jazz, Flappers y Jóvenes del Swing en las décadas de 1920 y 1930.

Flappers y Jóvenes del Swing

© John Smisson

La Generación Beat

Los orígenes de los movimientos de la contracultura hippie y de los años 60, así como de los hipsters de ahora, se remontan a la Generación Beat.
Enganchados al bebop y al jazz y documentados por escritores de beat como Jack Kerouac o Allen Ginsberg, los Beats, vestidos con ropa oscura, funcional y tradicional, creían en la libertad del individuo y crearon un arte perdurable en sus intentos por escapar de una competencia feroz.
Los Beats se transformaron en un movimiento mundial de beatniks en los años 60. Fueron importantes para el desarrollo de otros movimientos juveniles, como la escena folk de Greenwich Village, los mods y los hippies.
De hecho, Neal Cassady (la inspiración para el personaje de Dean Moriarty de "En el camino" de Jack Kerouac) resultó ser más tarde el conductor del famoso autobús Furthur.
Ilustración de la moda que llevaban los miembros masculinos y femeninos de la Generación Beat en los años 40 y 50 en Estados Unidos.

La Generación Beat

© John Smisson

Teddy Boys

Los Teddy Boys y Teddy Girls británicos se inspiraron en el polémico fenómeno del "zoot suit" de la década de los años 40 en California, así como en la cultura motera estadounidense y, lo que es más importante, en el primer sonido juvenil de verdad: el rock'n' roll.
Vestidos con trajes drapeados, corbatas de encaje y zapatos de punta llamados ‘winklepickers', se engominaban y peinaban el pelo como su héroe, Elvis Presley, y sus compañeros de rock'n' roll, y se dedicaban a atemorizar a las viejas generaciones con sus nuevas ideas y su comportamiento intimidatorio.
La contraparte femenina de estos jóvenes puso a prueba la paciencia de la sociedad conservadora con sus faldas de capa, sus pantalones vaqueros y chaquetas de cuero (¡Shock! ¡Horror!). Las chicas se vestían como los chicos y los chicos pasaban el tiempo peinándose el pelo, algo completamente ajeno a la Gran Bretaña de la posguerra de los años cincuenta. Los Teds pusieron los cimientos de los rockeros y, mucho más tarde, de los punks.
Ilustración de la moda de la subcultura juvenil británica de los años 50, los Teddy boys

Una de las primeras tribus juveniles británicas: Teddy boys (y girls)

© John Smisson

Rude boys

Los auténticos rude boys originales eran de Jamaica. Eran jóvenes bien vestidos, involucrados en las escenas musicales del rocksteady, el dancehall y los sound system, así como a la cultura de bandas del país.
Puede que algunos consiguieran el dinero de manera sospechosa, pero la mirada aguda de los Rude boys y sus increíbles sonidos siempre cayeron bien, llegando al Reino Unido de la mano de inmigrantes procedentes de las islas del Caribe en los años 50 y 60.
La cultura del Rude boy continuó influenciando el aspecto y la actitud de las bandas y los fans de la era 2-Tone, de los primeros skinheads y de la siguiente subcultura juvenil de nuestra lista.
Ilustración de la moda de los rude boys que usaban los jóvenes jamaicanos en los años 50 y 60, un estilo que inspiró a los mods, skinheads y bandas 2 Tone.

Los originales rude boys de Jamaica

© John Smisson

Mods

Con la alta tasa de empleo de la década de 1960 en Gran Bretaña, loss jóvenes tenían dinero a espuertas. En lo que lo gastaron ayudó a crear una tribu distintiva que aún perdura.
Inspirados en la moda italiana, los mods masculinos (o modernistas, para darles su nombre completo) llevaban trajes de angora, parkas, polos y botas safari, mientras que las mods femeninas se engalanaban con pestañas postizas, pantalones capri, vestidos de Mary Quant y botas hasta las rodillas.
Aunque el mayor atractivo de los mods (aparte de las scooters Vespa y Lambretta, claro) es el sonido que les caracteriza. Los mods originales (hay una diferencia) eran fanáticos de la música negra de la época: soul primitivo, reggae, ska y rocksteady.
Ilustración de la moda que llevaban los Mods originales en la década de 1960 en el Reino Unido.

Una de las subculturas más duraderas del Reino Unido son los Mods

© John Smisson

Punks

Como reacción contra la sucia, gris y apocalíptica Gran Bretaña de los años 70 y una escena musical harta y autoindulgente, los punks se acercaban al año cero. Buscar y destruir.
Construyeron su propio mundo loco como una especie de Mad Max de ropa ofensiva, corte de pelo chocantes, sus propios lemas y música "ruidosa". Como con todas las subculturas juveniles, el acto de rebelión fue clave.
La escena punk original de 1976-77 no duró mucho tiempo, pero sacudió al mundo y engendró incontables subculturas distintas, como los anarcopunks, modpunks, góticos, nuevos románticos y muchas otras variaciones relacionadas con el tema.
Ilustración de la moda punk-rock tal y como era en la primera encarnación de la subcultura en 1976 y 1977.

Actitud punk rompedora

© John Smisson

Ravers

La llegada del house y el techno a Reino Unido y Europa y las raves ilegales en las que sonaba música a todo trapo inspiraron el Segundo Verano del Amor de 1988. Fue entonces cuando un considerable número de jóvenes disfrutó de su momento contracultural y escapó de la vida monótona para perder la cabeza en clubes, campos y naves.
Puede que el Acid House británico y la escena más amplia de los primeros clubes fueran el último movimiento juvenil de toda Europa. Sin duda, se trató de uno de los últimos en causar indignación en la prensa y preocupar a los padres, que estaban aterrorizados por la música que no entendían y deliraban por el resto de males que la acompañaban.
Al igual que los Beats y los hippies, estos ‘ravers’ ejercían su libertad personal de manera comunal. Todo lo que se necesita es amor. También lo hacían a su manera practicando el DIY, el punk-rock y, al mismo tiempo, enfrentándose al Gobierno.
Ilustración de la moda que llevan los clubbers y ravers de finales de los 80 y principios de los 90 en el Reino Unido.

Vestimenta de una rave de finales de los años 80 y principios de los 90

© John Smisson