Rockeros mexicanos
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Music

Qué le pasó al rock de protesta en México

¿Vamos a vivir por siempre de los éxitos de Café Tacvba, Molotov y Panteón Rococó?
Por Melissa Amezcua
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Se ha dicho que la música es un reflejo de los tiempos en los que vivimos. Pero las primeras 5 canciones en español que encabezan el chart de Billboard de esta semana son de Daddy Yankee (y Luis Fonsi), Maluma, J. Balvin, Wisin y Nicky Jam, intérpretes de reggaetón cuyas letras evocan a la liberación sexual y al perreo; una temática conocidísima dentro de su género.
Este estudio de la Universidad de Nueva York afirma que el éxito de la música popular está directamente relacionada con las finanzas. Es decir, cuando la situación económica va mal, la gente opta por escuchar canciones alegres y eso en la industria musical significa beats rápidos y predecibles.
Vivimos en un país de desaparecidos, violencia, inseguridad, feminicidios, corrupción e impunidad. Ante esto, ¿no tendría que reflejarse aunque sea un poco la indignación social en la música? Sabemos que hay público para todo y no estamos tratando de sugerir a los reggaetoneros que se pongan a cantar sobre la corrupción, considerando que es un ritmo asociado desde sus inicios a la fiesta. Tampoco estamos descubriendo el hilo negro cuando decimos que ese rol, el de gritar y enviar mensajes de protesta, históricamente le había correspondido al rock.
La primera canción dentro del Billobard Latino que se aproxima a un tema social está en el puesto 27 y se llama “El Corrido de Juanito”, de Calibre 50, un tema dedicado a los migrantes mexicanos aunque está más inclinado a la nostalgia que a la protesta.
Plop Radiodedicó un espacio para hablar de las contradicciones de Café Tacvba, considerado uno de los grupos mexicanos más contestatarios de la época. Días antes, la bloguera Roja publicaba un video donde hacía una crítica similar a la falsa rebeldía de Molotov, otra banda que pertenece al grupo de rockeros que le mientan la madre al gobierno.
A propósito del tema, Dr. Shenka, vocalista de Panteón Rococó, admitió que “algo estamos haciendo mal porque seguimos cantando la misma cosa y no pasa nada” en referencia a "La Carencia".
Sabemos que hay toda una escena de rap, punk, electrónica y rock undergound que se ha mantenido fiel a sus raíces subversivas. La rapera y activista oaxaqueña Mare Advertencia Lirika y el colectivo de hip-hop Batallones Femeninos son dos admirables ejemplos de ello.
Sin embargo, estamos hablando de la música como una industria capaz de moldear ideologías; masivos conciertos encabezados por legendarias bandas de rock y disqueras millonarias detrás de ellas, dictando las reglas del juego y optando por la producción de música “feliz” que apele a la indiferencia social pero también a la nostalgia y al hecho de que hubo una época en la que Rubén Albarrán y compañía fueron jóvenes y, por ende, "rebeldes".
Meses previos a la elección presidencial en Estados Unidos, varios músicos estadounidenses optaron por crear música de protesta como respuesta al racismo y la misoginia de su presidente, y como una manera de crear empatía con sus seguidores. Fiona Apple fue directamente al grano cuando publicó un tema llamado "Tiny Hands" sobre Trump, igual que A Tribe Called Quest cuando lanzó "We The People". En México, nos acercamos a los tiempos electorales y en una de esas, el fenómeno es replicado.
Joan Baez afirmó en esta entrevista, que vivimos esperando otro “Imagine” y “Blowin' in The Wind” como símbolo de unión y resistencia y estamos en lo correcto porque “todavía no se ha escrito”.
Tal vez le estamos exigiendo demasiado a bandas que ya dieron el ancho en cuanto a activismo y la respuesta esté en la escena independiente que habita en internet; por ejemplo, el rap que están creando grupos de mujeres.