Los conciertos de las grandes estrellas como Rihanna, Beyonce, KatyPerry o los DJs más conocidos se han convertido en verdaderas superproducciones que van mucho más allá de unos fuegos artificiales y un poco de confeti. Solo tienes que fijarte en algunos de los festivales más importantes del mundo para saber que no exageramos nada.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Te vamos a enseñar algunos de los conciertos en directo más extremos jamás vistos. Unas superproducciones que han servido de inspiración para los artistas que han venido detrás.
La nave nodriza de P-Funk
Mucho antes de que Skrillex aterrizase en el escenario con su nave gigante, otro vehículo espacial hizo las delicias de los aficionados a la música. Nos referimos a la nave nodriza de P-Funk. Un artilugio que fue pilotado por el Dr. Funkenstein (también conocido como George Clinton) durante los conciertos que Parliament-Funkadelic dio en los años 70.
Gracias al dinero conseguido por el enorme éxito del álbum de 1975 Mothership Connection, Garry Shider y el resto de la banda pudieron pilotar la nave nodriza.
Del modelo a escala real salía el Dr. Funkenstein para arreglar los problemas del mundo con su poder cósmico. El InstitutoSmithsoniano compró la nave en 2011 para preservar esta reliquia de P-Funk.
El Muro de Pink Floyd
En los conciertos de 1980 Pink Floyd tocó en directo su ya legendario álbum de 1979 'The Wall'. Mientras Pink Floyd actuaba, se iba construyendo delante de la banda una gigantesca pared hecha con ladrillos de cartón. Para mantener al público entretenido se proyectaban dibujos animados sobre el muro. Al final del concierto, la pared se derrumbaba de forma espectacular.
Se rumorea que por aquella época ya había serias desavenencias entre los miembros de la banda, así que, ¿quién sabe lo que pasaba detrás del muro? Pink Floyd perdió mucho dinero con aquella gira, lo que tampoco ayudó a aliviar las tensiones.
El gran limón de U2
Si le preguntas a alguien el nombre de una gira de U2, lo más probable es que recuerde el Lemon Tour de 1997-98. La realidad es el nombre oficial de aquella gira fue PopMart Tour. Pero hay una buena razón para confundirse.
El espectáculo recorrió el mundo transportado en una flota de camiones. Lo que más llamó la atención fue el arco amarillo de 30 metros y la pantalla de LED de 50 metros diseñada por Willie Williams y Mark Fisher donde se podían ver temas relacionados con el consumismo, por ejemplo, gigantescos supermercados y centros comerciales.
Pero lo único que realmente importaba era el gigantesco limón hecho de espejo que giraba en un lado del escenario. Antes de cada bis, Bono y compañía salían de esta fruta gigante para el deleite del público asistente. Incluso hubo un par de ocasiones en las que se quedaron atrapados dentro del limón.
La montaña rusa del batería Tommy Lee Jones
Los baterías suelen estar al fondo del escenario sin que nadie les preste mucha atención, pero ese no es el caso de Tommy Lee, el batería de Mötley Crüe.
A mediados de los años 80 los solos de Tommy Lee se acompañaban con unos cuantos fuegos artificiales pero poco a poco fue encontrando nuevas maneras de llamar la atención del público. Primero usó una plataforma que lo elevaba y giraba 90 grados, la siguiente evolución era capaz de rotar un giro completo y a finales de los años 90 rizó el rizo con una montaña rusa.
Desde entonces Tommy Lee ha recorrido el mundo haciendo giros de 360 grados con su batería, incluso a veces con un miembro del público a cuestas. El invento no siempre funciona y una vez el artilugio se quedó bloqueado con el artista bocabajo. Sea como fuere, admiramos su capacidad para distraer al personal.
La pirámide de Daft Punk
Parece ser que la actuación de Daft Punk en Coachella 2006 sirvió de inspiración a muchos festivales de música electrónica en los Estados Unidos.
Antes de que el dúo francés actuase en el festival, las críticas de Human After All, su tercer álbum, no habían sido muy positivas.
Pero al igual que hicieron con su sorprendente regreso en 2013, Daft Punk conquistó al público al reinterpretar las canciones del álbum 'Human After All' en un espectáculo en directo diseñado por Bionic League. Para ello actuaron dentro de una gigantesca pirámide rodeada por increíbles efectos luminosos.
Lady Gaga dentro de un marco
Después de cancelar una gira que iba a realizar junto con Kanye West, Lady Gaga en 2009 se puso a preparar un nuevo espectáculo para su álbum The Fame Monster. Quería hacer algo parecido a “la primera ópera electro-pop de la historia”.
El resultado fue un enorme marco de fotos dentro del cual Lady Gaga actuaba y representaba sus paranoias, así como la evolución de la raza humana. La artista sacó a la luz un espectáculo a medio camino entre una pintura viva del Bosco y una ópera de vanguardia.
Los fans y los críticos se quedaron alucinados. “Imagínate vaciar un televisor y tener que mirar al centro del aparato. Es mi manera de decir que mi música es arte”, declaró Lady Gaga al respecto.
La misma ambición que le llevó a sacar álbumes como BornThis Way y Artpop, le animó a cambiar el espectáculo de The Fame Monster después de solo unos meses porque pensaba que el proyecto se había realizado demasiado deprisa. Entonces, la artista y el equipo creativo conocido con el nombre de Haus Of Gaga diseñaron un paisaje de la ciudad de Nueva York en el que representar su drama musical.
El espectáculo en 3D de Flying Lotus
El cubo gigante que Flying Lotus usó en 2014 no era tan impresionante como algunas de las producciones de las que hemos hablado aquí. Pero una vez que el artista se había colocado en el centro y sonaba el primer acorde cobraba vida un espectáculo que marcaría el futuro.
Aparecía como una simple silueta dentro del cubo, como una figura congelada por la luz estroboscópica. Las animaciones en 3D producidas por Strangeloop y Timeboy que acompañaban a la música de Flying Lotus eran hipnóticas y hasta aterradoras.
Al escuchar cómo Flying Lotus improvisaba algunos temas de su álbum 'You’re Dead!', el público se tenía que enfrentar a una especie de horror manga con imágenes de los artistas ScottPagano, Beeple y Unc.