Fitness
Cómo entrenar los burpee broad jumps, según el plusmarquista mundial
Los burpee broad jumps son una de las estaciones más temidas de HYROX, y este atleta ha completado un maratón de ellos más rápido que nadie. Esto es lo que podemos aprender de su entrenamiento.
Cuando la mayoría de la gente piensa en burpees, suele imaginar unas pocas repeticiones dentro de un entrenamiento: duros, repetitivos y agotadores. Pero un atleta —el indio Mann Sharma— lo llevó a un nivel completamente distinto: un maratón de burpee broad jumps. A lo largo de los 42,195 km de la distancia oficial de un maratón, este desafío inédito a nivel mundial requirió meses de preparación meticulosa, entrenamiento de resistencia y una enorme fortaleza mental.
Lo que lo hace extraordinario no es solo la distancia —el récord mundial anterior era de apenas 5,1 km—, sino la forma en que abordó el entrenamiento para una de las estaciones más temidas de HYROX. En esta historia desgranamos cómo entrenar los burpee broad jumps, con lecciones del atleta que convirtió este ejercicio brutal en un maratón récord.
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El nacimiento de la idea
Un pensamiento casual en la ducha llevó a Sharma a su mayor desafío hasta la fecha. Iba a ser una empresa familiar en territorio inexplorado. El protagonista era el humilde burpee broad jump: odiado por algunos por la monotonía y el dolor que implica, pero una estación clave en cualquier carrera HYROX, además de un elemento habitual en muchas rutinas de entrenamiento por su sencillez y eficacia.
Lo que tenía en mente resulta difícil de comprender: un maratón de burpee broad jumps; un esfuerzo continuo durante toda la distancia, de principio a fin.
Necesitaba hacer algo grande para mí, algo que nadie hubiera hecho antes
Cuando lo imaginó por primera vez, era felizmente inconsciente de lo que aquella hazaña exigiría en términos de preparación y desgaste. El récord mundial en ese momento era de 5,1 km. Sharma aspiraba a recorrer unas ocho veces esa distancia.
El 14 de octubre de 2025, el joven de 22 años cruzó la meta entre lágrimas tras unas asombrosas 197 horas. Su cuerpo había recibido una auténtica paliza. Su mente fue puesta a prueba como nunca antes.
“Una cosa es tener estas ideas y otra muy distinta ejecutarlas. Durante los primeros días, pocos entendían por qué quería intentarlo, ni si sería capaz de lograrlo. Pero necesitaba hacer algo grande para mí, algo que nadie hubiera hecho antes”, cuenta Mann.
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Construir a partir de bases sólidas
Una década de entrenamiento en el fútbol profesional en Europa ya había creado una base sólida para Mann. El fitness se convirtió en una parte integral de su rutina diaria y, una vez de vuelta en Nueva Delhi, empezó a buscar formas de explorar los límites de su resistencia.
Durante los años siguientes fue desarrollando su mentalidad de retos físicos, con proyectos como 2021 flexiones para conmemorar el año 2021, 2022 flexiones de pino en 2022 y 2023 dominadas en 2023. El año bisiesto 2024 lo celebró con un relevo de burpees de 29 horas junto a siete amigos el 29 de febrero. En ocasiones salió de su zona de confort para poner a prueba su cuerpo, como cuando dio la bienvenida a 2025 con una carrera de 100 km a través de la capital india.
Fue una tortura y solo pensarlo duele
Estos proyectos sentaron las bases de su última hazaña, aunque solo fue realmente consciente de lo que estaba a punto de afrontar tras completar una “prueba” (ya de por sí increíble: 5 km de burpee broad jumps en 11 horas).
“Fue una tortura y solo pensarlo duele porque era mi primer intento de algo así. La idea era ver si podía soportar mentalmente todo el esfuerzo”, recuerda.
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Cómo entrenar para un maratón de burpee broad jumps
Mientras se preparaba para su intento de maratón, Sharma empezó haciendo una hora de burpee broad jumps dos días a la semana, aumentando progresivamente la duración.
Se distraía de la monotonía inicial viendo películas en bucle, hasta que fue capaz de sostener el esfuerzo durante cinco horas. Pasaba varias horas en el gimnasio centrado en el entrenamiento de fuerza y en el desarrollo del core, y se tomaba un día libre a la semana para recuperarse mediante yoga, escalada o natación.
“Aunque en cierto modo era un entrenamiento de bajo kilometraje, el foco estaba en crear una base sólida para todo el esfuerzo. Trabajar glúteos e isquiotibiales era una parte, pero también gané fuerza en el tibial anterior, en la parte frontal de las espinillas, así como en los dedos de los pies y de las manos para que los apoyos fueran perfectos. Además, trabajé la respiración y el control de la frecuencia cardíaca para poder sostener el esfuerzo durante largos periodos”, explica.
Unos 40 días antes del inicio del intento, realizó otra prueba en la que experimentó con la nutrición que mejor le funcionaba, el timing y la proporción de las comidas, así como los patrones de descanso y sueño que más favorecían la recuperación. A partir de ahí, dejó de hacer burpees y se centró únicamente en seguir fortaleciendo el cuerpo.
“Nunca puedes estar preparado mentalmente para algo así. Llega un punto en el que simplemente tienes que lanzarte y empezar”, afirma.
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Relajarse, reponer fuerzas, descansar, repetir: la estrategia del maratón
El 6 de octubre de 2025, Mann dio inicio a su intento en el Jawaharlal Nehru Stadium. Aunque su objetivo era completar el maratón de burpee broad jumps en ocho días, no se marcó metas diarias. La estrategia consistía en cubrir un kilómetro —unas dos horas de media— y después seguir una rutina de descanso antes de volver a los burpees. Así, una y otra vez, hasta terminar.
“Llegó un punto en el que se convirtió en un juego mental: ver lo rápido que podía completar un kilómetro y tomar un descanso”, explica.
El tiempo fuera de la pista era tan crucial como el esfuerzo sobre ella. Mann se daba una ducha rápida, comía algo ligero —pollo, arroz, pasta o ensalada—, pasaba por una sesión con el fisioterapeuta para relajar los músculos y dormía una breve siesta de 40 minutos. Tras un calentamiento suave, volvía a avanzar poco a poco hacia el número descomunal que perseguía.
Con el paso del tiempo, los espectadores iban entrando y saliendo del estadio, envuelto en música sufí, lo que ayudaba a Mann a concentrarse en las exigencias del reto. A pesar de los dolores y las molestias, la idea de abandonar nunca pasó por su cabeza.
Ahora creo de verdad en lo imposible, y sé que nunca tendré que pasar por ese dolor otra vez
“No creo que estuviera preparado para oír: ‘Bueno, lo intentaste’. Realmente puso a prueba mis límites y hubo momentos en los que no podía hablar porque no me quedaba nada dentro. Una vez se me bajó el azúcar en sangre y, el sexto día, tuve un dolor insoportable en el hígado por exceso de agua. La idea era simplemente no dar poder a los problemas que iban surgiendo”, relata.
A cien metros del final, Sharma pidió a quienes lo rodeaban que se acercaran a la línea de meta. Vio un mar de cabezas a lo lejos, animándolo. Instantes después, todo había terminado: un esfuerzo colosal que le llevó ocho días y cinco horas, un récord reconocido por el World Book of Records.
“Al final me sentí tranquilo y completo. Ahora creo de verdad en lo imposible, y sé que nunca tendré que pasar por ese dolor otra vez”, concluye.