En 2026, la Fórmula 1 afrontó la mayor sacudida reglamentaria que ha vivido el campeonato en muchísimo tiempo, en sus más de 70 años de historia. Algunos de esos cambios no han caído precisamente bien: han generado críticas tanto entre los aficionados como entre los propios pilotos. Ahora, durante el parón de abril, se han ajustado varias de esas reglas. Esto es lo que ha cambiado.
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El problema
Los monoplazas de F1 de 2026 no han tenido precisamente una bienvenida calurosa. Si la anterior generación de coches con efecto suelo tenía dificultades para seguirse y adelantarse, este año ocurre justo lo contrario: hay demasiados adelantamientos.
Las críticas no son gratuitas. ¿Qué valor tiene una posición si apenas hay que pelearla? Para algunos, la F1 de 2026 se parece más a un juego de relevos. El Boost y el modo Overtake generan diferencias de velocidad enormes entre coches, haciendo que adelantar sea casi trivial. Las ayudas eléctricas son más potentes que el antiguo DRS. El piloto que defiende queda vendido… hasta que le toca atacar a él, y todo vuelve a empezar.
El origen del problema está en las nuevas unidades de potencia. La parte eléctrica representa aproximadamente la mitad de la potencia total del motor. Y esa energía tiene que salir de algún sitio. Los equipos han ideado mil y una formas de almacenar la máxima electricidad posible mientras ruedan, pero no todo el mundo está satisfecho con ello.
El fenómeno del ‘superclipping’, en particular, ha incomodado a parte de la afición. Están acostumbrados a ver a los F1 lanzados a fondo hacia la frenada, con el sonido del motor creciendo sin parar. Ver ahora coches que levantan tanto en recta solo para recargar la batería resulta casi sacrílego.
Además, es peligroso. Como la recarga se produce de forma automática y brusca, la diferencia de velocidad con el coche que viene detrás puede superar los 30 km/h. Si no se anticipa a tiempo, el riesgo de accidente es alto. Ya lo vimos en Suzuka, cuando Franco Colapinto y Ollie Bearman acabaron tocándose.
Por todo ello, la Fórmula 1 decidió intervenir.
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La solución
El estallido del conflicto en Oriente Medio obligó a cancelar los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí. De forma inesperada, el calendario dejó un hueco de cinco semanas: una oportunidad de oro para sentarse, pensar y encontrar soluciones.
El 20 de abril, la FIA confirmó que todas las partes implicadas —equipos, pilotos, fabricantes, suministradores de motores y la propia organización de la F1— habían acordado un paquete de medidas para modificar el reglamento, con un objetivo claro: hacer el deporte más atractivo y, sobre todo, más seguro.
Los cambios en las reglas de 2026 se centran en cuatro áreas:
- Clasificación
- Carrera
- Salida
- Lluvia y condiciones de mojado
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Clasificación
La clasificación es el momento en el que los coches deben rendir al máximo, empujando al límite en busca de la vuelta perfecta. Sin embargo, los nuevos monoplazas perdían velocidad en ciertos puntos, especialmente al final de las rectas o en curvas largas. Para corregirlo, los cambios apuntan a:
- Reducir la cantidad de energía que los coches pueden ‘recuperar’ (7 MJ en lugar de 8), permitiéndoles rodar más tiempo a fondo. A partir de ahora, el superclipping solo aparecerá durante 2-4 segundos por vuelta.
- Permitir que los coches carguen con mayor potencia (350 kW en lugar de 250). Así, el proceso es más rápido y los pilotos tienen que gestionar menos la batería, también en carrera.
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La carrera
En carrera, la prioridad es mejorar la seguridad haciendo más predecible el uso y la recuperación de energía eléctrica. Esto reduce las diferencias de velocidad sin eliminar los adelantamientos. Para lograrlo, la F1 introduce:
- Una reducción de la potencia del botón Boost, evitando cambios bruscos de velocidad.
- Una bajada de la potencia eléctrica máxima del MGU-K a 250 kW, aunque en zonas clave de aceleración seguirá alcanzando los 350 kW.
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Salida de la carrera
Las salidas ya han sido problemáticas en varias ocasiones esta temporada. Algunos coches arrancan con mucha rapidez, mientras otros apenas reaccionan. Para evitarlo, la F1 incorpora nuevas medidas de seguridad:
- Un sistema de detección para identificar coches que aceleran anormalmente lento.
- Luces intermitentes en los monoplazas que se activan si surge un problema en la salida, alertando al resto de pilotos.
- Una mejor gestión de la entrega de potencia eléctrica en el momento y lugar adecuados, algo que hasta ahora fallaba en función de la posición en pista.
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Lluvia y condiciones de mojado
Correr bajo la lluvia ya es suficientemente arriesgado. Por eso, la Fórmula 1 introduce nuevas medidas para mejorar la seguridad y la visibilidad:
- Se aumenta la temperatura de los calentadores de neumáticos intermedios, para que los pilotos tengan agarre desde el primer momento.
- Se reduce la potencia eléctrica, facilitando un mayor control del coche.
- Se modifican las luces traseras para que sean más visibles en condiciones de baja visibilidad.
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